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Alfabetización: De todos a "una proporción sustancial de los adultos"




Entre 1980 y 2015 la meta referida a la alfabetización de jóvenes y adultos pasó de "erradicar el analfabetismo" (Proyecto Principal de Educación, 1980-2000) a "garantizar que todos los jóvenes y al menos una proporción sustancial de los adultos, tanto hombres como mujeres, tengan competencias de lectura, escritura y aritmética" en el año 2030 (Objetivos de Desarrollo Sostenible, 2015-2030).

Es decir: alfabetización universal para los jóvenes (15-25 años) y una meta indefinida para las personas de más de 25 años. Esto, a pesar de la retórica del Aprendizaje a lo Largo de la Vida y de que el Objetivo 4 de los ODS, referido a la educación, promete "Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos".


Proyecto Principal de Educación (1980-2000)
| UNESCO-OREALC

En 1980, en México, se aprobó el Proyecto Principal de Educación - PPE (1980-2000), coordinado por la Oficina de la UNESCO en Santiago. El PPE, de alcance regional (América Latina y el Caribe), propuso tres metas a cumplirse hasta el año 2000. Una de ellas fue "erradicar el analfabetismo".

1. Asegurar ocho o diez años de educación general básica a todos los niños y niñas en edad escolar.
2. Erradicar el analfabetismo.
3. Introducir las reformas necesarias.


La evaluación final del PPE, en el año 2000, mostró que las metas no se cumplieron.


Educación para Todos (1990-2000)
| UNESCO, UNICEF, UNFPA, Banco Mundial
 

En 1990, la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos, realizada en Jomtien-Tailandia, aprobó un plan mundial de Educación para Todos (1990-2000) que incluyó seis metas de educación básica para niños, jóvenes y adultos. Una de esas metas (meta 4) fue "reducir el analfabetismo a la mitad".

1.
Expansión de la asistencia y actividades de cuidado y desarrollo de la primera infancia, incluidas  intervenciones de la familia y la comunidad, especialmente para los niños pobres, desasistidos e impedidos.
2.
Acceso universal a la educación primaria (o a cualquier nivel más alto considerado "básico") y terminación de la misma, para el año 2000.
3.
Mejoramiento de los resultados del aprendizaje de modo que un porcentaje convenido de una muestra de edad determinada (ej. 80% de los mayores de 14 años) alcance o sobrepase un nivel dado de logros de aprendizaje considerados necesarios
4.
Reducción de la tasa de analfabetismo adulto a la mitad del nivel de 1990 para el 2000. El grupo de edad adecuado debe determinarse en cada país y hacerse suficiente hincapié en la alfabetización femenina a fin de modificar la desigualdad frecuente entre índices de alfabetización de hombres y mujeres.
5.
Ampliación de los servicios de educación básica y capacitación a otras competencias esenciales necesarias para los jóvenes y los adultos, evaluando la eficacia de los programas en función de la modificación de la conducta y del impacto en la salud,
el empleo y la productividad.

6.
Aumento de la adquisición por parte de los individuos y las familias de los conocimientos, capacidades y valores necesarios para vivir mejor y conseguir
un desarrollo racional y sostenido por medio de todos los canales de la educación
-incluidos los medios de información modernos, otras formas de comunicación tradicionales y modernas, y la acción social- evaluándose la eficacia de estas intervenciones en función de la modificación de la conducta.


La evaluación de la EPT, realizada en el año 2000 y presentada en el Foro Mundial de Educación en Dakar, reveló que las metas no se cumplieron. Allí se decidió postergar el plazo por 15 años más.


Educación para Todos (2000-2015)
| UNESCO, UNICEF, UNFPA, Banco Mundial

En 2000, el Foro Mundial de Educación, realizado en Dakar-Senegal, ratificó las seis metas de Jomtien, con algunas modificaciones. La meta referida al analfabetismo (meta 4) se mantuvo como "reducir el analfabetismo a la mitad".


1.
Expandir y mejorar el cuidado infantil y la educación inicial integrales, especialmente para los niños y niñas más vulnerables y en desventaja.
2.
Asegurar que, para el 2015, todos los niños, y especialmente las niñas y los niños en circunstancias difíciles, tengan acceso y completen una educación primaria gratuita, obligatoria y de buena calidad.
3.
Asegurar la satisfacción de las necesidades de aprendizaje de jóvenes y adultos a través del acceso equitativo a programas apropiados de aprendizaje de habilidades para la vida y para la ciudadanía.
4.
Mejorar en 50% los niveles de alfabetización de adultos para el año 2015, especialmente entre las mujeres, y lograr el acceso equitativo a la educación básica y permanente para todas las personas adultas.
5.
Eliminar las disparidades de género en la educación primaria y secundaria para el año 2005, y lograr la equidad de géneros para el 2015, en particular asegurando a las niñas acceso a una educación básica de calidad y rendimientos plenos e igualitarios.
6.
Mejorar todos los aspectos de la calidad de la educación y asegurar la excelencia de todos, de modo que todos logren resultados de aprendizaje reconocidos y medibles, especialmente en torno a la alfabetización, el cálculo y las habilidades esenciales para la vida.

La evaluación final de la EPT, en 2015, reveló que las metas no se cumplieron.
La mayoría de países no logró cumplir con la meta de reducir el analfabetismo a la mitad hasta 2015.

Objetivos de Desarrollo del Milenio (2000-2015)
| Naciones Unidas

En el año 2000, Naciones Unidas aprobó los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), una agenda multisectorial, de alcance global, con metas al año 2015. La meta específica referida a la educación se centró en la educación primaria de niños y niñas (completación de cuatro años de escolaridad). La meta no se cumplió. No se incluyó una meta para la educación de personas adultas.


Objetivos de Desarrollo Sostenible - ODS (2015-2030)
| Naciones Unidas
 

En 2015, Naciones Unidas aprobó los Objetivos de Desarrollo Sostenible - ODS (2015-2030). La agenda de los ODS se organizó en torno a 17 objetivos. El ODS 4 es el referido a educación:
"Objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos".
El ODS 4 tiene 10 metas: 7 metas incluyen resultados esperados y 3 metas se refieren a elementos de ejecución. La meta referida a la alfabetización (meta 4.6) es garantizar la alfabetización a “todos los jóvenes y al menos una proporción sustancial de los adultos”.

Según la UNESCO (datos de 2016 proyectados al 2017),
hoy existen en el mundo 260 millones de niños y niñas que no saben leer y escribir y 750 millones de personas mayores de 15 años que están en esa situación. De los 750 millones, dos tercios siguen siendo mujeres y 102 millones son jóvenes entre 15 y 24 años. Entre 2000 y 2015, a nivel global, la tasa de alfabetismo entre jóvenes y adultos creció solo 4%.

Esta es la tasa de alfabetismo, por edades:
- 86% entre mayores de 15 años
- 91% entre 15 y 24 años
- 86% entre 15 y 64 años
- 78% entre personas mayores de 65 años

Los datos de analfabetismo/alfabetismo siguen recolectándose, en la mayoría de países, a través de censos o encuestas de hogares en los que las personas responden simplemente Sí o No a la pregunta de si saben leer y escribir.


¿Aprendizaje a lo Largo de la Vida para Todos?


Así pues,
en lo que hace a la alfabetización de jóvenes y adultos, entre 1980 y 2015 pasamos de la meta de "erradicar el analfabetismo" a la meta de lograr la alfabetización universal de la juventud y alfabetizar "al menos a una proporción sustancial de los adultos". 

El documento de la UNESCO Desglosar el Objetivo de Desarrollo 4: Educación 2030 (2017) aclara que la meta 4.6 entiende por 'jóvenes' a personas entre 15 y 25 años (pág. 16).
Meta 4.6 – Garantizar que todos los jóvenes [de entre 15 y 25 años] adquieran
competencias de lectura, escritura y aritmética.


En la década de 1970-1980 cuestionamos la "erradicación del analfabetismo" por su lenguaje grotesco y su visión simplificadora de la problemática del analfabetismo.

En este momento, y a propósito de los ODS, es cuestionable una meta que separa claramente jóvenes y adultos, que se propone asegurar alfabetización universal a los primeros y que opta por una gran indefinición en torno a los segundos: "una proporción sustancial de los adultos".  Una vez más, es de esperar que la alfabetización de adultos no tenga ninguna prioridad en la Agenda 2030.


Esto, en momentos en que la UNESCO plantea el Aprendizaje a lo Largo de la Vida como nuevo paradigma para la educación en el siglo 21 y en el marco de un objetivo para la educación que propone
"Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos".

Para saber más

»
UNESCO Institute for Statistics - Literacy


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Formar docentes para despertar el niño interior


Tiching
"El hombre que ha perdido la capacidad de maravillarse es como un hombre muerto": Albert Einstein

El 'niño interior' - ese niño o niña que todos los adultos llevamos dentro - permanece generalmente agazapado tras años de acoso familiar, escolar y social.

Niños y niñas pequeños son científicos en potencia: curiosos, observadores, preguntones, exploradores, investigadores. Todo niño y niña pregunta por qué, la pregunta más profunda y compleja de todas. Pero en vez de fascinar, su curiosidad y sus preguntas muchas veces molestan en la familia y en la escuela. Los niños que preguntan son considerados impertinentes. Los niños inquietos son un dolor de cabeza. Es así como, poco a poco, los niños terminan renunciando a ser curiosos y a preguntar.

Niños y niñas pequeños tienen madera de artistas. Dibujan, pintan, bailan, cantan, actúan, crean y construyen sin cesar. Dibujan sin que nadie les enseñe a hacerlo. Dibujan cualquier cosa, sin miedo y sin vergüenza. Hasta que un día dejan de dibujar. Lo que fue una inclinación espontánea pasa a verse como algo que requiere condiciones, talentos y aprendizajes especiales. Sobrevienen la vergüenza y el sentido del ridículo. La crítica de los adultos, o simplemente su pérdida de aprecio por los dibujos infantiles, hacen lo suyo.

Niños y niñas pequeños disfrutan el contacto con la naturaleza, con las plantas, con los animales, con el agua, con la tierra, con la lluvia. Todo niño es feliz jugando al aire libre, ensuciándose, chapoteando, mojándose. Entretanto, la mirada adulta vigila que no salga, que no toque, que no se ensucie, que no se moje. La escuela clausura el juego y el movimiento, alienta el puertas adentro y el encierro, y puede perfectamente prescindir de la naturaleza. 

Es así como, según confirman las investigaciones, la curiosidad, la espontaneidad y la naturalidad van perdiéndose con los años, al igual que la capacidad de maravillarse y de disfrutar.

¿Cuántos adultos logran resguardar el niño interior, protegerlo de la familia y del sistema escolar, del mundo adulto, sus prejuicios, temores y restricciones?.

Alimentar el niño interior es cuestión de bienestar personal y de felicidad. Y es un imperativo para quienes se dedican a la enseñanza. Enseñar exige desacartonarse física y mentalmente.

La buena educación cultiva la pregunta, la curiosidad, la creatividad, la emoción, la colaboración, la mente abierta, la empatía, la exploración del mundo, la experimentación, el deseo de aprender, el aprecio por el arte, el desarrollo de todos los sentidos.

Necesitamos pues profesores con el niño interior bien despierto. Profesores alertas, preguntones, curiosos, creativos, observadores, exploradores, deseosos de aprender, amantes del arte, con espíritu de aventura, capaces de maravillarse.

¿Qué clase de estímulos necesitan los docentes para despertar su niño interior? ¿Qué clase de formación se necesita para reactivar la curiosidad, la espontaneidad, la capacidad de asombro, el espíritu de aventura, el amor por la naturaleza, el placer del juego, la afición por la pregunta?

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Ecuador: El fiasco de la alfabetización


La década 2007-2017 - gobierno de Rafael Correa - vio dos anuncios fallidos de "erradicación del analfabetismo" en el Ecuador. En 2009, una declaratoria de "Patria Alfabetizada" debió cambiarse al poco tiempo por la de "Patria Alfabetizándose". En 2015, el Ministerio de Educación dio por cumplido el Plan Decenal de Educación 2006-2015 - una de cuyas ocho políticas había sido "erradicar el analfabetismo" - lo que tampoco resultó cierto.

Sin leer ni escribir: Visión 360 - Ecuavisa (23 oct. 2017)

 En 2009, con ocasión del 8 de septiembre, Día Internacional de la Alfabetización, el gobierno de Rafael Correa declaró al Ecuador "Patria Alfabetizada". El entonces ministro de educación, Raúl Vallejo, informó que el analfabetismo se había reducido del 9% al 2,7% entre 2007 y 2009 (420.888 personas alfabetizadas, mayores de 15 años). La celebración se realizó en el Estadio Jocay de la ciudad de Manta. El Dr. Edouard Matoko, director de la UNESCO para el Ecuador y representante para Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela, avaló la declaratoria. En su enlace semanal, el Presidente Correa dijo al país: "Hemos hecho en dos años lo que ningún gobierno hizo en décadas".

Un mes después, el ministro proclamó la Patria Alfabetizada en la 35 Sesión de la Conferencia General de la UNESCO en París (6-23 octubre, 2009). Aquí su discurso.

Cuatro meses después, el gobierno dio marcha atrás, cambiando la "Patria Alfabetizada" por "Patria Alfabetizándose". Basado en la Encuesta de Empleo, Desempleo y Subempleo 2009, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) dio a conocer que la tasa de analfabetismo en el país era en ese momento del 7.8%. Entre 2007 y 2009 ésta había experimentado una reducción mínima (7.92% en 2007, 7.62% en 2008 y 7.76% en 2009).

 En 2015, el ministro de educación Augusto Espinosa afirmó que se habían cumplido las ocho políticas contempladas en el Plan Decenal de Educación 2006-2015 que fuera aprobado en consulta popular en noviembre de 2006 e iniciado por el exministro Vallejo. La política 4 del PDE se propuso "erradicar el analfabetismo".


Según el informe de evaluación del PDE publicado por el ministerio y circulado por el ministro Espinosa en febrero de 2016, las ocho políticas del Plan se cumplieron.


No obstante, un segundo informe de evaluación del PDE publicado por el ministerio en octubre de 2016 afirmaba que la meta al 2015 había sido alcanzar el 4% de analfabetismo y que se había llegado al 5,54%, reconociéndose que la meta aún estaba por cumplirse.
"Alfabetización de 395.229 personas a través de proyecto de Alfabetización Básica para Jóvenes y Adultos, lo que contribuyó a reducir la tasa de 8,6% existente en el 2006 a 5,54% en el 2015".

A partir de la información proporcionada por el ministerio, en 2014 la UNESCO otorgó al Ecuador el premio UNESCO-Rey Sejong de alfabetización. "Con su iniciativa de alfabetización básica para jóvenes y adultos, el Ministerio de Educación del Ecuador ha beneficiado a casi 325.000 personas entre 2012 y 2013. Para el 2014 el proyecto se plantea como desafío atender a 100.000 personas. La iniciativa se extenderá hasta el 2015", escribía la UNESCO. En realidad, esto último no se dio. Asimismo, el proyecto fue incluido por el UIL-UNESCO en una lista de "Effective Literacy Programmes".
 
▸ En septiembre de 2017, concluida la década de gobierno de Rafael Correa, el gobierno de Lenin Moreno anunció la Campaña Todos ABC: Alfabetización y Educación Básica Monseñor Leonidas Proaño, destinada a jóvenes y adultos mayores de 15 años interesados en alfabetizarse y/o en completar sus estudios de educación básica y bachillerato ("escolaridad inconclusa"). El documento presentado por el ministro de educación Fander Falconí informó sobre el avance de la alfabetización entre 2011 y 2017 (414.813 personas alfabetizadas) e indicó que en el país quedan 660.000 personas analfabetas mayores de 15 años (es decir, más que las alfabetizadas a lo largo de seis años, entre 2011 y 2017). De éstas, la campaña se propone llegar a 200.000 hasta el año 2019.



Así pues, por segunda vez en la década volvemos a transitar en el Ecuador de la "Patria Alfabetizada" a la "Patria Alfabetizándose". La primera vez, con celebración incluida; la segunda, con bajo perfil y prácticamente desapercibida por los medios y por la ciudadanaía. Ambas basadas en información errónea y avaladas por la UNESCO.

Como es evidente, el país tiene todavía por delante un gran desafío en términos de alfabetización de jóvenes y adultos. Entre otros, porque en tiempos modernos se reconoce que la alfabetización es un proceso largo cuyo objetivo no es "erradicar el analfabetismo" mediante conteos numéricos sino lograr que las personas lean y escriban efectiva y provechosamente en la vida diaria.

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Adult education: The inclusive classroom


DVV International 2017



If we mean inclusion in its broadest sense, no education is more inclusive than adult education. What is lacking in infrastructure and general conditions for teaching and learning is made up for by empathy, resilience, flexibility, companionship and solidarity. Challenges that are difficult to achieve in the formal education system are almost naturally found in adult education: collaborative learning, intergenerational learning, family education and community education.

Age remains the most discriminatory factor in education, despite the rhetoric of lifelong learning; education, the right to education, and even learning, remain closely associated with childhood. Adult education centres break with this logic, even though they cannot overcome prejudice by themselves. From adolescents aged 15, or younger, through to people aged 90 or older, everyone can share the same space and learn together, often challenging policies that restrict learners’ ages. The rigidity of the classroom organised by age, typical of formal education, does not apply in adult education.


Literacy centres throughout the world are characterised by a sizeable presence of women – women who see in literacy an opportunity not only to learn, but also to socialise, to meet other women, to escape for a few hours from the overwhelming slavery of domestic tasks.


Adult education spaces are generally spaces for intercultural learning in which people from different places, ethnic groups and cultures converge. Many times they are not only multicultural environments, but also multilingual.


Adult education welcomes people with all kinds of disabilities. The “solutions” I have seen in many centres have shown me the best in human beings and blurred the boundaries between the possible and the impossible.


Adolescents and pregnant women, often regarded with disapproval and even rejected from formal classrooms, are welcome in adult classrooms. Here the multi-remedial can find a place to try again, without fear. I have seen LGBTI people fully integrated into the group, and foreigners feel at home. Even religious, ideological and political differences may go unnoticed or be actively tolerated in these centres.


Adult education centres are living laboratories for solving economic, social and cultural problems in precarious material conditions but with considerable human and creative wealth. It is unfair that adult education, which contributes and teaches so much, remains so misunderstood, discriminated against and underappreciated in our societies.

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Educación de adultos: la más inclusiva de todas


Contribución solicitada por
Educación de Adultos y Desarrollo No. 84, Inclusión y Diversidad,
DVV Internacional, 2017.

Text in English: Inclusive classrooms

Si entendemos inclusión en su acepción más amplia, ninguna educación es más inclusiva que la educación de adultos. Lo que falta en infraestructura y condiciones generales para la enseñanza y el aprendizaje, sobra en empatía, resiliencia, flexibilidad, compañerismo y solidaridad. Retos difíciles de lograr en el sistema educativo formal se dan casi naturalmente en la educación de adultos: aprendizaje colaborativo, aprendizaje inter-generacional, educación familiar, educación comunitaria.


La edad continúa siendo el factor de mayor discriminación en educación, pese a la retórica del Aprendizaje a lo Largo de la Vida; educación, derecho a la educación e incluso aprendizaje siguen fuertemente asociados a infancia. Los centros de educación de adultos quiebran esta lógica aunque por sí solos no logran tumbar el prejuicio. Desde adolescentes de 15 años - o menos - hasta personas de más de 90 años pueden compartir el mismo espacio y aprender juntas, a menudo desafiando a las propias políticas que restringen la edad de los educandos. La rigidez del aula organizada por edad,  propia de la educación formal, se libera en la educación de adultos.

Los centros de alfabetización en todo el mundo se caracterizan por la alta presencia de mujeres. Mujeres que ven en la alfabetización no solo una oportunidad de aprender sino de socializar, de encontrarse con otras mujeres, de escapar por unas horas a la agobiante esclavitud de las tareas domésticas.

Los espacios de educación de adultos son generalmente espacios de aprendizaje intercultural en los que confluyen personas de diferentes lugares, etnias y culturas. Muchas veces no son solo entornos multiculturales sino también multilingüísticos.

La educación de adultos acoge a personas con todo tipo de discapacidad. Las 'soluciones' que he visto desplegadas en muchos centros me han mostrado lo mejor del ser humano y las borrosas fronteras entre lo posible y lo imposible.

Adolescentes y mujeres embarazadas, a menudo mal vistas y hasta rechazadas en las aulas formales, son bienvenidas en las aulas de adultos. El multirepitente puede encontrar aquí un lugar para volver a intentar, sin miedo. He visto a personas LGBTI plenamente integradas al grupo y a extranjeros sentirse como en casa. Hasta las diferencias religiosas, ideológicas y políticas pueden pasar desapercibidas o ser activamente toleradas en estos centros.

Los centros de educación de adultos son laboratorios vivos de resolución de problemas económicos, sociales y culturales, en condiciones de precariedad material y de gran riqueza humana y creativa. Es injusto que la educación de adultos, que aporta y enseña tanto, siga siendo tan incomprendida, discriminada y poco valorada en nuestras sociedades.

Para saber más
» Adult Education for Inclusion and Diversity, Conference Proceedings 2017, Centre for Research in Education Inclusion & Diversity (CREID), University of Edinburgh, 4-6 July 2017.

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| On youth and adult learning (compilación)


"No podemos seguir pensando la edad adulta como hace 50 años"


Entrevista realizada por la revista Magisterio No 87, Colombia (23/08/2017)


La revista nos entrevistó a tres especialistas latinoamericanas, con las mismas preguntas, y organizó nuestras respuestas como si se hubiese tratado de un panel


¿Cuáles son las particularidades del proceso de aprendizaje de una persona adulta y qué implicaciones tienen para el sistema educativo en términos de currículo, formación, gestión educativa, etc.?

La principal particularidad tiene que ver con la edad. Una persona adulta tiene autonomía, capacidad de decisión, de discernimiento. Decide estudiar/aprender. Tiene creencias y conocimientos sedimentados, experiencia de vida, juicios y prejuicios formados. También tiene a menudo inseguridades, miedos, dudas acerca de su capacidad para seguir aprendiendo. No es población obligada ni cautiva; se va cuando quiere irse. Valora su tiempo. Es capaz de hacer esfuerzos y sacrificios. Requiere ofertas educativas flexibles, atractivas, diversas, personalizadas, adaptadas a necesidades y posibilidades específicas.

Todo eso se ha caracterizado en el pasado como 'educación no-formal', dada la rigidez del sistema formal para ofrecer diversidad y flexibilidad. Un programa escolarizado para adultos no es – no debe ser - simplemente una versión acelerada del mismo programa diseñado para niños, adolescentes o jóvenes. Lastimosamente, esto es por lo general lo que se sigue haciendo.

¿Qué nuevas corrientes conceptuales y de innovación pedagógica se perfilan como prometedoras en este renglón de la educación latinoamericana?

No veo nuevas corrientes conceptuales y veo poca innovación pedagógica en el campo de la educación de adultos. Un campo con poco dinamismo, que sigue siendo la Cenicienta de las políticas educativas.

Una pregunta que me hacen a menudo, en distintos países, es cómo desescolarizar la educación de adultos. Muchos países vienen ofreciendo programas de “segunda oportunidad” - completación de primaria o secundaria - destinados sobre todo a jóvenes y adultos jóvenes. Hay poca oferta educativa por fuera del sistema formal. Se niega generalmente a las personas adultas, por ejemplo, la alfabetización digital y el manejo de las modernas tecnologías y del internet. Gran error. Igual con el arte, la música, la danza, la fotografía, el aprendizaje en campos muy diversos del conocimiento y la cultura.


¿Qué lugar se otorga a la alfabetización y la educación de personas jóvenes y adultas en los sistemas educativos de América Latina? ¿Cuáles serían las principales consideraciones para el diseño de políticas educativas en este campo?

La alfabetización sigue siendo considerada el corazón de la educación de adultos, al punto que muchos leen educación de adultos y entienden automáticamente alfabetización. Venimos insistiendo hace tiempo en la necesidad de pasar “de la alfabetización al Aprendizaje a lo Largo de la Vida”, el paradigma propuesto por la UNESCO para la educación del siglo XXI. Estamos lejos de que eso suceda.

Más aún: el propio objetivo de la alfabetización viene reduciéndose. Hemos pasado del objetivo “erradicar el analfabetismo” (Proyecto Principal de Educación, 1980-2000) a reducirlo a la mitad (Educación para Todos, 1990-2015) y a
garantizar que todos los jóvenes y al menos una proporción sustancial de los adultos tengan competencias de lectura, escritura y aritmética” (Objetivos de Desarrollo Sostenible, 2015-2030).

Entre los aportes de la Psicología Positiva y la perspectiva del Desarrollo de las naciones y la reducción de la pobreza, ¿cuál sería un derrotero posible para la Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA) en la región latinoamericana?

Educar a la población adulta es educar a quienes tienen a su cargo el cuidado de los niños, a los que trabajan y sostienen la economía de un pais, a campesinos, indígenas, amas de casa, ciudadanos adultos en general. Si no elevamos el nivel educativo de todos ellos, el rezago educativo seguirá siendo un fenómeno masivo en nuestras sociedades y las posibilidades de desarrollo sostenible se ven muy mermadas. No se trata solo de reducir la pobreza; se trata de fortalecer la ciudadanía, el trabajo calificado, la participación social, la conciencia ambiental, el nivel cultural de un país.

Un reciente informe de la UNESCO afirma que la pobreza en el mundo podría reducirse a la mitad si toda la población adulta completara la educación secundaria. No obstante, este objetivo no se incluyó en el
Objetivo 4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) dedicado a la educación: la meta de la educación primaria y secundaria universal se refiere aquí solo a la población infantil. Confío en que este reconocimiento de la UNESCO - la vinculación entre completación de la educación secundatia y reducción de la pobreza - ayude a visibilizar e impulsar la educación de adultos más allá de la alfabatización y la completación de la primaria, que es lo usual.

¿Cuáles son los retos de la EPJA en América Latina en el terreno pedagógico y curricular?

Soy de las que piensa que el gran reto no es solo mejorar nuestros sistemas educativos sino transformarlos radicalmente. Necesitamos construir otro modelo educativo, acorde con los tiempos, con el conocimiento que hoy tenemos disponible, con los problemas y avances del mundo actual. En ese marco es posible pensar en una EPJA renovada, con una nueva visión y un nuevo lugar en la agenda educativa global, regional y nacional.

La expectativa de vida creció exponencialmente en todo el mundo. El envejecimiento de la población es un nuevo desafío global, con grandes repercusiones demográficas y en todos los órdenes. No podemos seguir pensando la edad adulta y la educación de adultos como hace 50 años. Estamos hablando ya, en muchos países, de la mitad o más de la población, de una "edad" que abarca desde jóvenes de 15 años hasta personas de más de 90 años.

Los retos curriculares y pedagógicos son enormes. Pero el principal reto es el cambio de mentalidad, la incorporación de nuevo conocimiento acerca de la cognición adulta que viene aportando entre otros la Neurociencia. Sin un cambio de mentalidad, no habrá posibilidad de cambios currriculares ni pedagógicos.

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Ecuador: una 'revolución educativa' sobrevalorada

Rosa María Torres

Foto: El Ciudadano
Diez mujeres ecuatorianas fuimos invitadas por el portal ecuatoriano GkillCity.com a hacer un balance de los 10 años de gobierno de Rafael Correa (2007-2017), escribiendo sobre 10 temas clave de dicha gestión: Salud, Educación, Cultura, Justicia, Política económica, Movilidad humana, Derechos humanos, Derechos de las mujeres, Derechos colectivos y Derechos LGBTI. Mi contribución se refirió al tema Educación. Comparto el artículo aquí en mi blog OTRAƎDUCACION. Agrego unos pocos gráficos así como algunos elementos de la transición y de los primeros anuncios hechos por Lenin Moreno al frente del gobierno.

En el Informe a la Nación 2007-2017 Rafael Correa resumió lo que, a su juicio, fueron los logros más importantes de su gobierno y los principales desafíos pendientes. Lo hecho en educación aparece bajo Conocimiento y Talento Humano (pp. 147-160), capítulo que incluye tres subtemas: a) Educación, b) Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, y c) Cultura y Patrimonio. Así se da cuenta de "las dos educaciones": inicial, básica y bachillerato, por un lado, y superior, por otro. En ambos casos se compara el Ecuador de 2006, el que heredó, y el Ecuador del 2017, el que deja diez años después.

Como Logros destacados de la educación inicial, básica y bachillerato se registra:
• Se alcanzó la universalización de la Educación Básica con un 96,23%.
• A 2016, se encontraban instaladas y equipadas 70 Unidades Educativas del Milenio.
• Sistema de Evaluación Educativa, bajo estándares internacionales, como las evaluaciones PISA.

Como Logros destacados de la educación superior se registra:
• Ecuador invierte el 2% de su PIB en la mejora de la educación superior.
• Entre 2007 y 2016 se entregó 82 veces más becas que las registradas entre 1995 y 2006.
• Se fortaleció la educación técnica y tecnológica pública, con el uso compartido de 14 infraestructuras SECAP para beneficio de más de 11.000 estudiantes.

La organización y el contenido del informe muestran algunos aspectos reconocibles de la 'revolución educativa': la comparación entre el antes y el después de RC, la educación entendida como sistema educativo y dividida en dos, la supremacía de la educación superior, la separación entre educación y cultura, los logros centrados en montos de inversión, infraestructura, acceso y matrícula, evaluación, y becas.

Logros y peros de la 'revolución educativa'

La educación fue uno de los aspectos más valorados del gobierno de Correa. Una encuesta de Perfiles de Opinión en Quito, Guayaquil y Cuenca (mayo 2017) preguntó "en cuál área considera que el gobierno ha hecho mejor trabajo durante estos 10 años"; educación se ubicó en cuarto lugar, después de salud (27.27%), inclusión social (23.44%) y obras públicas/vialidad (20.96%), y educación superior resultó mejor valorada (9.30%) que educación básica (5.40%).


Dentro y fuera del país muchos alabaron sobre todo la expansión del acceso y la gratuidad en los distintos niveles, la infraestructura escolar construida o mejorada, el mejoramiento de las condiciones de los docentes, la reforma universitaria y las becas “en las mejores universidades del mundo”.

La construcción de carreteras, hospitales y escuelas fue entendida como clave en el proyecto correísta de modernización del capitalismo en el Ecuador. La ‘revolución educativa’ fue pieza clave en la propaganda en torno a la 'revolución ciudadana' y fue, ella misma, objeto de una estrategia trabajada de información, comunicación y propaganda. Pasó pronto a alimentar la ranking-manía gubernamental. No obstante, muchos de esos rankings no citan fuente ni han sido verificados. 

Muchos sucumbieron a las estadísticas, los rankings, la reiterada mención del Ecuador como referente para América Latina e incluso para el mundo. Pocos, dentro y fuera del país, se hicieron preguntas básicas y se ocuparon de verificar o complementar la información provista por el gobierno. En estos años se han escrito artículos - sobre todo por parte de extranjeros - sobre la revolución educativa ecuatoriana que nos transportan a una imaginada sociedad del conocimiento irreconocible para quienes manejamos el tema, conocemos el país y vivimos aquí.

“A no perder lo logrado: una educación pública de excelente calidad, de acceso masivo y absolutamente gratuita” decía Correa en el Enlace Ciudadano 515 (11 marzo 2017). Lo real es que la educación pública en el Ecuador hoy no es ninguna de las tres cosas: ni de excelente calidad ni de acceso masivo ni totalmente gratuita.

Los logros de la 'revolución educativa' fueron abundantemente difundidos durante la década. Me centro aquí en los destacados por Correa en el Informe a la Nación y en sus respectivos peros, es decir, en asuntos poco o no mencionados en el relato oficial y en el propio Informe. Incluyo al final una breve reflexión acerca de la educacion más allá del sistema educativo.

Mucha inversión en educación, pero....

Ninguna atención a la calidad y la eficiencia del gasto. La inversión fue argumento central del gobierno y el cuánto se consideró suficiente como indicador de logro. Ni para el gobierno ni para la sociedad fue tema preguntarse acerca de las prioridades, la pertinencia, la calidad, la eficiencia y la oportunidad de la inversión.

Lo cierto es que los montos de inversión, por sí mismos, no aseguran mejor educación. Como recuerda cada vez más la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a nivel internacional, importa más cómo que cuánto se gasta. Los países que más presupuesto destinan a la educación no son necesariamente los que tienen los mejores sistemas educativos y los mejores aprendizajes.

“Ecuador invierte el 2% de su PIB en la mejora de la educación superior” es un logro señalado en el Informe a la Nación y repetido a lo largo de los últimos años. El gobierno se jactó de ser el país con más porcentaje del PIB destinado a educación superior en América Latina y uno de los países con una oferta más amplia de becas.

"Entregamos cerca de 20.000 becas en las mejores universidades del mundo a nuestros jóvenes brillantes" (Correa, 16 febrero 2017). USD 560 millones se invirtió en dichas becas. 5.000 becarios ya han retornado al país. Muchos se ha integrado al mundo académico; para muchos otros ha sido difícil conseguir trabajo en los campos en que estudiaron. El acceso a estas becas dependió de la obtención de un alto puntaje en el Examen Nacional para la Educación Superior (ENES). El ENES mide aptitudes básicas (verbal, numérica, de abstracción); no evalúa conocimientos. Asociar alto puntaje en el ENES con inteligencia especial o brillantez es una asociación infundada pero que se generalizó, sin discusión, en el Ecuador en estos años. Según dijo el Secretario de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (SENESCYT), ahora que se llegó a 20.000 becas en el extranjero es el momento de impulsar becas para estudiar maestrías y doctorados en universidades nacionales. 

En lo que se refiere a la educación inicial, básica y bachillerato, y pese a la extraordinaria holgura financiera del período, no se cumplió con el 6% del PIB establecido en el Plan Decenal de Educación 2006-2015 y en la nueva Constitución (2008). En 2015 se había alcanzado apenas 3,93% del PIB; el promedio entre 2009 y 2015 fue 3,76%. Por eso, siempre se esquivó dar a conocer el dato de inversión en educación pre-universitaria.


El Ministro de Educación Augusto Espinosa le mintió al país al afirmar públicamente, en febrero de 2016, a través de su cuenta de Twitter, que se cumplieron las ocho políticas del Plan Decenal. La evaluación del PDE hecha por el propio Ministerio de Educación reveló que esto no fue así, al igual que el Reporte de Indicadores Nº 1 del Ministerio de marzo 2015.

Cabe analizar y debatir algunas de las priorizaciones que se hicieron en cuanto a niveles educativos y a componentes de la reforma educativa.

La prioridad y el énfasis puesto sobre la educación superior - y, dentro de ésta, sobre el acceso - arrojó sombra sobre las necesidades y los problemas de los demás niveles del sistema educativo.

En cuanto a las prioridades de política y de inversión para el mejoramiento de la calidad educativa, el gobierno puso claramente las prioridades al revés: 1) infraestructura, 2) tecnologías y 3) docentes.

Expansión del acceso, pero ...

El acceso a la educación creció, pero por debajo de las metas programadas en el Plan Decenal de Educación (PDE) 2006-2015 y en otros planes del gobierno.

Cabe aclarar que en el Ecuador 74% de las instituciones educativas son públicas (fiscales), 20% son privadas, 5% fiscomisionales y 1% municipales. 67% de los docentes trabajan en instituciones privadas (Reporte de Indicadores Nº 1, marzo 2015).

“Se alcanzó la universalización de la Educación Básica con un 96,23%” dice el Informe a la Nación. El dato corresponde a matrícula. Según la evaluación del PDE, la matrícula en la educación inicial llegó al 44.24% (la meta era su universalización) y en el bachillerato al 68% (la meta era “al menos el 75% de la población en la edad correspondiente”).

La brecha urbano-rural persiste y es grande: "La tasa de escolaridad en las zonas rurales tiene una diferencia cercana a los 5 años de escolaridad con respecto a las zonas urbanas. Esto significa que en promedio una persona mayor o igual a 24 años de edad que reside en las zonas urbanas del Ecuador a lo mucho llega a culminar el primer año de bachillerato y en las zonas rurales llegan a aprobar el séptimo año de Educación General Básica" (Reporte de Indicadores Nº 1).

Las cuatro universidades emblemáticas creadas a fines de 2013 —Yachay, Ikiam, UArtes, UNAE— suman entre todas apenas algo más de 2.500 estudiantes, según el Informe a la Nación. Miles de estudiantes que aspiran a acceder a la universidad quedan fuera cada año, incluso después de cumplir con los puntajes requeridos para el ingreso. Según la SENESCYT, la matrícula universitaria incrementó del 28% en 2006 al 39% en 2014 (260.000 nuevos estudiantes). Esto coincide con la tendencia general en América Latina: según un informe del Banco Mundial (2017), en los últimos 15 años se duplicó, en promedio, la tasa bruta de matrícula en educación superior: pasó del 21% en 2000 a 43% en 2013.

Hay, por otro lado, altas tasas de abandono en todos los niveles. Tanto, que el gobierno decidió ocultar esa información de manera sistemática. La deserción es especialmente alta en el bachillerato. Según un estudio del CAF del 2016 solo 55% de los estudiantes concluye la educación secundaria. Las principales causas mencionadas por la población de 15 a 17 años son falta de recursos económicos (25,4 %) y falta de interés (20,4 %). En la población de 5 a 17 años, la falta de recursos económicos ocupa el primer lugar (24,49%) y la falta de interés el segundo lugar (18,31%) como explicaciones de inasistencia o abandono.

Hoy es imposible saber cuál es la situación del abandono en la educación superior, pues los datos dados a conocer son escasos y dispares. El informe citado del Banco Mundial señala que la mitad de los jóvenes de 25-29 años que inicia una carrera universitaria la termina en esta región; el Ecuador se ubica en ese promedio.

El perfil del Ecuador en el Informe de Desarrollo Humano 2016 del PNUD provee algunos datos útiles. Abandono en la educación primaria: 11.1% . Escolaridad promedio: 8.3 años. Población de 25 años y más con alguna educación secundaria: 48.8%. Tasa de analfabetismo (15 años y más): 5.5%.

Mucha infraestructura, pero...

La obra física fue el plato fuerte de la ‘revolución educativa’. Se sabe el impacto que tiene la obra física sobre la ciudadanía y sobre los electores. Se sabe también los espejismos que crea la infraestructura escolar en un campo en el que suele confundirse educación con escuela (igual que se confunde salud con hospitales). De hecho, la infraestructura pasó a entenderse no como un componente de la calidad educativa sino como sinónimo de calidad educativa. Uno de los grandes desaprendizajes que habrá que hacer en la etapa post-Correa.

“A 2016, se encontraban instaladas y equipadas 70 Unidades Educativas del Milenio” destaca el Informe a la Nación. Lo que no se dice es el número de estudiantes atendidos en esas 70 UEM: 86.592, es decir, apenas 2.4% de los estudiantes matriculados en el sistema público. El gobierno dio siempre el dato del número de UEM inauguradas; nunca el de estudiantes beneficiados. La ciudadanía festejó cada nueva inauguración pero no se ocupó de hacer cuentas. La sensación de una política de universalización de nueva infraestructura resultó no ser tal sino una política altamente selectiva e insostenible económica y socialmente.

Las UEM fueron pensadas como el modelo de la nueva educación en el Ecuador. La idea fue optimizar la infraestructura escolar en el territorio, eliminar las escuelas pequeñas (comunitarias, unidocentes, alternativas) y ofrecer  “educación completa” (inicial, básica y bachillerato) en un solo plantel, en dos turnos, a fin de aprovechar al máximo la infraestructura y el equipamiento. Se fusionaría a escuelas de barrios o comunidades cercanas y se juntaría a los estudiantes de todas ellas, ofreciéndoles transporte hasta una distancia de 3 kilómetros de la escuela. Capacidad para más de 1.000 y hasta 2.000 estudiantes de todas las edades. Megaplanteles costosos, con un promedio de 5 millones de dólares, según el gobierno. Diseño arquitectónico único para todo el país. Infraestructura escolar nueva aunque no innovadora: las UEM replican los patrones arquitectónicos escolares convencionales.

En agosto de 2013 Correa decidió universalizar el modelo UEM a todo el país. El plan fue pasar de las más de 21.000 instituciones educativas existentes en 2007 a poco más de 5.500 en 2017. "Cuando llegamos al Gobierno teníamos 21.058 instituciones educativas, con 2'397.922 estudiantes en el sistema fiscal, lo que nos daba un promedio bajísimo de 114 chicos por escuela. Hoy tenemos 12.629 instituciones, pero calculamos que sólo se necesitan 5.564". (Rafael Correa, discurso de inauguración de la UEM Olmedo de Portoviejo, 7 feb 2017).

Finalmente, el gobierno de Correa concluyó con 80 UEM en funcionamiento, las cuales cubren menos del 5% de los estudiantes del sistema público. Llegar a las 5.564 UEM anunciadas - asumiendo que el presupuesto no fuese una limitación - habría tomado varias décadas.

Miles de escuelas comunitarias se cerraron, lo que creó malestar y protesta en las comunidades (el discurso oficial afirma que no se cierran, sino que se fusionan; en la práctica, la escuela se cierra). A partir de 2016, la empresa china Riley, contratada por el gobierno e instalada en la provincia de Manabí, empezó a construir escuelas prefabricadas, llamadas Unidades Educativas Siglo XXI, a fin de abaratar costos y acelerar los tiempos de construcción.

De “elefantes blancos” bautizó a las UEM el candidato oficialista Lenin Moreno en plena campaña electoral, a fines de 2016. No bien asumió el gobierno anunció: "Crearemos escuelas de excelencia cerca de las comunidades para que los niños no tengan que caminar tanto". Su ministro de educación, Fander Falconí, afirmó que no se construirán nuevas UEM. "Lo que tenemos que hacer es concluir algunas obras que están en marcha". Se anunció, asimismo, que se considerará reabrir algunas escuelas unidocentes (multigrado) cerradas durante el gobierno de Correa, introduciendo mejoras al sistema.

Lo cierto es que el modelo UEM no vino a resolver los muchos problemas de la educación rural y ha sido más bien una estafa social para el pueblo ecuatoriano.

Mucha gratuidad, pero ...

La oferta educativa sigue teniendo serios problemas de calidad.

El modelo pedagógico convencional no ha cambiado y sigue conservando sus rasgos esenciales: vertical, autoritario, memorístico, enciclopédico, bancario ... La pedagogía, el corazón de la educación, no se cambia fácilmente ni automáticamente a partir de la infraestructura o de la tecnología. Implica cambios profundos en la cultura escolar y en la cultura docente de manera específica, exige estrategias deliberadas y sistemáticas, y toma tiempo.

Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo destaca problemas de calidad en la educación inicial. Recalca el mucho énfasis que se ha dado a la infraestructura y concluye que se necesita más atención a la formación del personal y a la calidad del servicio.

Los resultados del Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE, 2013) aplicado por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) de la UNESCO en 3º y 6º año (4º y 7º de educación básica en el Ecuador) mostraron importantes avances respecto del Segundo Estudio (SERCE, 2006). El país avanzó de aprendizajes por debajo de la media regional a aprendizajes en la media y por debajo de la media regional. Lectura y Escritura en 6º grado (7º de básica) siguen siendo, no obstante, áreas críticas a las que el Ecuador debe prestar atención. En el caso de la lectura en séptimo de educación básica, “el promedio del país es significativamente menor al promedio regional”, fue el señalamiento expreso de la UNESCO.

Los resultados de las pruebas Ser Maestro aplicadas en el país desde 2015 muestran muchas debilidades en la preparación de los docentes. Según las pruebas de Saberes Disciplinarios (Sierra y Amazonía) aplicadas por el INEVAL: 5.5% no aprobó y 65.3% debe continuar capacitándose en sus respectivas disciplinas y áreas. “La mayor parte de nuestros docentes tiene un nivel de conocimiento medio para brindar clases” fue la conclusión, en junio 2016. Nada sabemos aún de sus conocimientos pedagógicos y de su nivel general de profesionalismo.

Hay un alto grado de violencia en las instituciones educativas: 26% de los niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años dicen recibir trato violento de sus profesores cuando no hacen los deberes o cometen alguna falta. Asimismo, según UNICEF, 1 de cada 5 estudiantes afirma haber sido víctima de acoso escolar. Un estudio de CEPAL-UNICEF sobre violencia y educación (2017) ubicó al Ecuador en el grupo de países con logros educativos medios y violencia alta, junto con Brasil, Colombia y México.

En cuanto a la disponibilidad de bibliotecas, apenas 1 de cada 4 niños tenía acceso a una biblioteca escolar en 2015. 43% de las escuelas privadas cuentan con una biblioteca y solo 37% de las públicas, con grandes diferencias entre regiones. El Ecuador es y sigue siendo un país con grandes déficits de lectura.

El gobierno habla de tecnología de punta en los planteles públicos, pero muchas veces ésta no está o no funciona. Según la encuesta de Niñez y Adolescencia 2016, las escuelas privadas siguen estando mejor equipadas que las públicas.

El gobierno asegura que el paso de familias de la educación privada a la pública se debe a la mayor calidad de esta última. En verdad, el primer y más importante incentivo es la gratuidad.

Más atención a los docentes, pero ...

La primera evaluación de desempeño docente en el 2009 se impuso a sangre y fuego, en batalla campal con la Unión Nacional de Educadores (UNE). En medio del conflicto, en diciembre de 2008 Correa amenazó: “Si la UNE sigue así de politizada y mediocre, creo otra organización de maestros”. Así surgió la Red de Maestros por la Revolución Educativa, afín al gobierno y apadrinada por éste. El gobierno fue más allá y en 2016 disolvió la UNE. Esto fue cuestionado por la OIT, la ONU y la Internacional de la Educación, pero el gobierno siguió adelante con sus decisiones. No es de gobiernos democráticos disolver organizaciones sociales y crear otras 'propias', a su medida. Y no lo es sobre todo en el marco de un proceso que muchos consideran progresista y que se autocalifica de 'revolución ciudadana'.

El modelo ecuatoriano de evaluación docente resultó atractivo como modelo capaz de poner en jaque a un sindicato docente. El actual presidente argentino Mauricio Macri decidió adoptarlo en 2012 durante su gestión al frente del gobierno de la ciudad de Buenos Aires. En diciembre de ese año el gobierno de Correa y el de Macri firmaron un convenio de asesoría para el efecto.

No existe una evaluación de lo hecho en estos 10 años de capacitación docente, sus resultados e impacto sobre los docentes y su práctica pedagógica. La evaluación de la política 8 del Plan Decenal de Educación —“Mejoramiento de la formación, revalorización del rol y el ejercicio docente”— aparece expresada en horas de capacitación: “Al 2015 se impartieron 33.455.232 horas de capacitación a docentes. Lo que les permitirá incrementar sus conocimientos, destrezas y desempeño al momento de impartir clases” y en número de maestrías: “Un total de 4.202 maestros se beneficiaron con maestrías internacionales entre los años 2014 y 2015”. Pero ni las horas de capacitación ni la posesión de un título de maestría aseguran, por sí mismos, un salto cualitativo en las capacidades docentes para asumir, con autonomía, un currículo y una pedagogía renovados.

La abundancia de tareas administrativas y burocráticas a la que están sometidos los docentes hoy,  en un régimen educativo y escolar tremendamente rígido, normativo y burocrático, está llevando a una desprofesionalización de facto del rol y de la tarea docente, a la que por otro lado se busca apuntalar desde ofertas de formación y capacitación. Una de las primeras medidas anunciadas por el nuevo gobierno ha sido desburocratizar y descongestionar la tarea docente a fin de liberar tiempo para las tareas pedagógicas.

El pago de las jubilaciones y del incentivo jubilar es hoy una lucha de miles de docentes jubilados. El Estado —Ministerios de Educación, Trabajo, Finanzas— ha sido lento e indolente frente al justo reclamo de los educadores. La decisión de ocuparse de este asunto, resolviendo el problema de cerca de 20.000 maestros jubilados impagos, fue uno de los primeros compromisos anunciados por el gobierno de Lenin Moreno.

Mucha evaluación, pero...

El gran peso dado a la evaluación en el campo educativo es uno de los rasgos característicos del  movimiento de reforma educativa global (GERM), así como el peso dado a la estandarización y a la retórica de la excelencia.

El "Modelo de Evaluación Institucional Universidades y Escuelas Politénicas" aplicado por el CEACCES (Consejo de Evaluación, Acreditación y Seguimiento de la Calidad de la Educación Superior), al cual han sido sometidas las universidades ecuatorians en estos años, es altamente burocrático y tecnocrático. Se requieren cambios de fondo a la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) y a esta manera de entender calidad y evaluación en relación a la educación superior. El nuevo gobierno y las nuevas autoridades de la educación han hecho ya declaraciones y ofrecen acciones en este sentido.

El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEVAL), creado en noviembre de 2012, ha venido desarrollando las evaluaciones nacionales Ser Estudiante, Ser Bachiller y Quiero Ser Maestro y es el encargado de aplicar el proyecto internacional PISA para el Desarrollo de la OCDE, en marcha. Ninguna de estas evaluaciones se hace en lenguas indígenas.

"Sistema de Evaluación Educativa, bajo estándares internacionales, como las evaluaciones PISA", se consigna como logro en el Informe a la Nación. En realidad, el Ecuador aún no tiene resultados en PISA (Programme for International Student Assessment- Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En 2014 ingresó a PISA for Development (PISA para el Desarrollo), una nueva iniciativa de la OCDE pensada para países de ingresos bajos y medios. A la fecha participan en PISA-D: Cambodia (Asia); Ecuador, Honduras, Guatemala, Panamá y Paraguay (América Latina); Senegal y Zambia (Africa). En 2006 se aplicó el piloto; los resultados estarán disponibles en 2018.

Las pruebas PISA miden competencias en tres áreas: lectura, matemáticas y ciencias. Viene aplicándose a nivel mundial desde el año 2000, cada tres años, a estudiantes de 15 años de edad. Más de 70 países han participado hasta la fecha en PISA, 10 de ellos de América Latina y el Caribe: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, México, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay. Los resultados vienen ubicando reiteradamente a los países latinoamericanos en los últimos lugares, con Chile a la cabeza.

A fines de 2017 el Ecuador se incorporará de lleno a PISA mundial, en un momento en que PISA enfrenta cada vez más críticas a nivel internacional y latinoamericano. Los resultados se darán a conocer, también a nivel mundial, a fines de 2019. ¿Cabe esperar que el Ecuador consiga una mejor ubicación que los países latinoamericanos que ya vienen participando en estas pruebas? Hay que recordar que PISA evalúa competencias, capacidades para resolver problemas, no aprendizajes memorísticos como los arraigados en la cultura escolar en este país y en esta región.

Preocupa, por otra parte, el espíritu altamente competitivo que viene desarrollándose en el Ecuador (entre estudiantes, entre docentes, entre planteles, en relación a otros países) y la posibilidad de que PISA exacerbe este espíritu competitivo, así como la ranking-manía, que nada tienen que ver con el espíritu del Sumak Kawsay (Buen Vivir).

Mucha información, pero...

Mucha de la información circulada oficialmente en torno a la educación fue triunfalista, incompleta, sesgada e incluso falsa. El gobierno ocultó o camufló todo aquello que no lo dejara bien parado y no tuvo empacho en manipular datos, dichos y hechos cuando lo consideró necesario.

La educación fue un tema virtualmente abandonado en términos de verificación de la información tanto por parte del periodismo como de la comunidad académica y la ciudadanía en general. Afirmaciones como que el Ecuador será uno de los mejores sistemas educativos del mundo en 2018 o que “Ecuador tiene la tasa de producción científica más alta de la región” cuando en verdad se ubica en el lugar 12 en América Latina en el SJR Scimago Journal and Country Rank, fueron aceptadas pasiva y acríticamente por la sociedad.

Muchos voceros atribuyeron a la UNESCO afirmaciones sobre el avance educativo del Ecuador, sin citas ni fuentes: el país que más creció, el que más rápido mejoró, el que más avanzó... En el Documental “La Revolución Ciudadana 10 años después” circulado en cadena nacional el 22 mayo de 2017, dos días antes de dejar el gobierno, vemos a Correa afirmando que “La UNESCO estableció que el sistema educativo que más avanza en la región es el ecuatoriano”. No conocemos ninguna cita de la UNESCO que diga esto.

Desde el Ministerio de Educación y desde la Presidencia de la República, todos afirmaron que el Ecuador se situó en la media regional en los resultados del TERCE. Se ocultó al país el mal desempeño del Ecuador en Lectura y Escritura en 7º de básica, por debajo de la media regional. Aceptarlo habría llevado a adoptar estrategias y medidas urgentes antes que a olvidar el tema de la lectura, como ocurrió durante la década. Mostrar buenos resultados y ocultar los fracasos fue más importante que enfrentar estos últimos.

La aceptación pasiva y acrítica de la información fue posible gracias al desconocimiento del tema educativo, al desinterés de la comunidad universitaria en la llamada “educación pre-universitaria”, a la falta de profesionalismo tanto de los medios del gobierno como de los medios privados. La ciudadanía se desentendió del tema educativo y se limitó a consumir los datos y versiones oficiales. Los especialistas ecuatorianos que expresamos críticas, discrepancias, visiones alternativas, fuimos apartados antes que convocados y escuchados. La década rehuyó toda posibilidad de debate sobre la cuestión educativa. Las decisiones se tomaron y vinieron de arriba.

'Revolución educativa', pero...

Una extraña revolución sin cambio de paradigma para la educación y sin una propuesta orientada hacia un modelo propio, basado en el concepto, las visiones y los valores del Sumak Kawsay, adoptado en la Constitución como paradigma alternativo al desarrollo.

La 'revolución educativa' ecuatoriana no se ha conectado con el paradigma del Aprendizaje a lo Largo de la Vida propuesto por la UNESCO para la educación en el siglo XXI. Tampoco se asocia con el movimiento latinoamericano de Educación Popular y, en general, con pedagogías progresistas e innovadoras. La propia innovación educativa se ha visto limitada frente a los empeños estandarizadores, al pensamiento y al modelo único promovidos desde arriba. Muchas instituciones educativas innovadoras fueron intervenidas y hasta cerradas; entre ellas la escuela intercultural indígena Inka Samana, que venía trabajando desde 1986 al sur del país.

La recuperación de la 'rectoría' del Estado sobre la educación significó avasallar a la sociedad civil - organizaciones y movimientos sociales así como ONGs - dejándola fuera de toda participación, tanto en el diseño y evaluación de las políticas educativas como en la participación a nivel local y de centro. Las decisiones de política fueron tomadas 'arriba' para ser adoptadas y aceptadas 'abajo'. Los decisores y gestores de la política no fueron, en general, especialistas en el campo educativo. La calidad de las políticas educativas diseñadas e implementadas está en entredicho, así como la ausencia de consulta y evaluación de las mismas, asumidas como políticas de Estado infalibles, merecedoras de una continuidad sin reparos.

“Educación intercultural bilingüe” sigue entendiéndose en el Ecuador como aquella destinada a los grupos indígenas (y no, como debe ser, también a la población no-indígena, al conjunto de la sociedad), en un país oficialmente plurinacional y multicultural. Persiste la falta de respeto a las lenguas y culturas indígenas en el sistema escolar, así como las brechas de aprendizaje entre sectores indígenas y no-indígenas.

Según el Banco Mundial, en el Ecuador 60% de los indígenas que viven en las ciudades tienen educación primaria y 44% en zonas rurales. La brecha escolar y la inequidad entre niños indígenas y no-indígenas es sistemática y persiste, según los resultados del TERCE. Los estudiantes indígenas obtienen puntajes más bajos en las pruebas que los no-indígenas en todas las áreas y grados evaluados.

El Ecuador tuvo en 2009 una fallida declaratoria de Patria Alfabetizada. La meta de “erradicar el analfabetismo” incluida en el PDE 2006-2015 no se cumplió. La tasa de analfabetismo bajó a 5.54%.

Esta fue una década perdida en la lucha contra la desnutrición infantil: 1 de cada 4 niños ecuatorianos menores de 5 años padece desnutrición crónica, con todas las nefastas secuelas que esto implica para el resto de la vida de estos niños. En esta década se logró reducir esta problemática apenas en un punto, de 25% a 24%.

La educación más allá del sistema educativo

La educación no se agota en el sistema educativo. Empieza en la familia y se realiza en todo espacio y a lo largo de la vida: en la comunidad, en el trabajo, en los medios, la participación social, el ocio, la política, etc. Padres de familia, profesores, periodistas y políticos (los cuatro 'P') tienen gran influencia en los aprendizajes de niños, jóvenes y adultos en toda sociedad.

Analizar la educación durante la década correísta implica analizar también el contexto creado para el pensamiento, la expresión, el aprendizaje, la creatividad, el intercambio de ideas, así como los valores y las actitudes ejemplarizantes o anti-ejemplarizantes desplegados por la dirigencia política y el aparato burocrático.

La decisión de nominar a la Vicepresidencia, por dos veces consecutivas, y con amplio respaldo personal de Correa y del movimiento Alianza País, a un candidato acusado de plagio, contradice los principios de la ‘revolución ciudadana’ y de una ‘revolución educativa’ que pregona la meritocracia y la excelencia.

Según la encuesta del Latinobarómetro 2016, el Ecuador es hoy líder regional en autocensura: solo 34% de los ecuatorianos dice que existe libertad para opinar y criticar, el porcentaje más bajo en América Latina (en el extremo opuesto se ubica Uruguay con el 70%). No es éste un contexto favorable al desarrollo de una educación transformadora, emancipadora, crítica, ni en las aulas ni en la convivencia familiar y social.

Como Presidente de la nación, a Correa le faltó coherencia entre su retórica en favor de la educación pública y su afirmación de que la educación pública en el Ecuador es de calidad, y su ejemplo de vida. Durante la década, sus hijos estudiaron en planteles privados y en universidades en el extranjero. “Como la burguesía no va a escuela pública, ni se entera de estas cosas”, decía en el Enlace Ciudadano 518 del 8 abril 2017. “Ojalá logremos tener un país donde el 100% de niños y jóvenes acudan a la educación pública” decía en abril de 2017 en la inauguración del año lectivo en la Costa. Cero conciencia del doble discurso y de la importancia del ejemplo en la gestión de la política pública y del cambio educativo.

Rafael Correa ha sido un gran inspirador y al mismo tiempo un gran deseducador del pueblo ecuatoriano. Los 12 valores y la escuela de los sábados reflexiona acerca de los valores que pretende inculcar El Libro de Todos los Niños (Secretaría del Buen Vivir y Ministerio de Educación, 2016) y los valores que transmiten los enlaces ciudadanos, popularmente conocidos como sabatinas, protagonizados por Correa y difundidos cada sábado a través de todos los medios. Esta breve colección de Perlas Presidenciales muestra su estilo autoritario y confrontador, sus actitudes machistas y racistas, sus expresiones de intolerancia y de violencia, sus insultos y descalificaciones contra todos aquellos que han desafiado sus ideas o su poder.

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