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Bienestar de los estudiantes de 15 años en doce países (PISA)


Prueba PISA, México. Foto: El Economista

Presento y analizo aquí algunos datos referidos al bienestar de los estudiantes de 15 años en doce países que participan en la prueba internacional PISA: Colombia, Chile, Corea del Sur, Costa Rica, Estonia, Finlandia, Japón, México, Perú, Qatar, República Dominicana, y Uruguay. La información proviene de PISA 2015. La principal fuente de información que he usado es el informe de la OCDE PISA 2015 (Volume III): Students' Well-Being así como los informes nacionales de la OCDE sobre estos países en PISA 2015.

Resulta interesante comparar a los adolescentes de estos países en cuestiones tan diversas como la satisfacción con su vida, la ansiedad y las tensiones ocasionadas por el estudio y los exámenes, el bullying, la relación con la escuela (sentimiento de pertenencia), las condiciones de aprendizaje en el aula (radio profesor-alumnos), el uso del tiempo fuera del horario escolar (desayuno, actividad física y deporte, uso de internet durante la semana y el fin de semana, trabajo remunerado), el apoyo de los padres de familia, la motivación para ser el mejor de la clase, y el interés en obtener un grado universitario. Son los propios adolescentes quienes contestan, mayoritariamente, a las preguntas.

Elegí estos doce países para la comparación, por mis propios intereses de investigación. Siete países muy diferentes de América Latina, así como su historial y desempeños en PISA. Finlandia, Japón y Estonia, países de la OCDE ubicados en el top de PISA, diferentes entre ellos así como en sus respectivos modelos educativos. Qatar, país que conozco en la región árabe, con características muy particulares, promotor y anfitrión de la Cumbre Mundial de Innovación Educativa (WISE).

Algunas conclusiones generales del informe de la OCDE y, dentro de éstas, algunas conclusiones referidas a los 12 países que elegí para este análisis:

  • Satisfacción con la vida En promedio, en los países de la OCDE, los estudiantes de 15 años están satisfechos con la vida: 7.3 en una escala de 0 a 10. Alrededor de 12% dice no estar satisfecho. Los adolescentes en Corea son los más insatisfechos (21.6%). 44.4% de los estudiantes de Finlandia dicen estar muy satisfechos, 42.6% de los de Qatar, 37% los de Estonia y 23.8% de los de Japón. Entre los siete países latinoamericanos elegidos, los estudiantes de República Dominicana (67.8%) son los más satisfechos con la vida, seguidos de Costa Rica (58.4%), Colombia (50.9%) y México (48.5%). En el contexto latinoamericano, Chile tiene uno de los porcentajes más bajos: 38.1%. Estas tendencias coinciden con las que arrojan regularmente las encuestas mundiales sobre felicidad.
  • Tensión y ansiedad en el estudio  Los niveles de tensión y de ansiedad asociados al estudio son en general altos, lo que no es bueno ni para el aprendizaje ni para la salud mental de los estudiantes. Cerca de 64% de las mujeres y 47% de los hombres dijeron sentirse muy ansiosos en la situación de examen, incluso si se han preparado para tomarlo. Los estudiantes de Finlandia están entre los que tienen niveles más bajos de ansiedad (48.6%) y tensión (17.8%) en el estudio. Los estudiantes latinoamericanos tienen niveles relativamente altos de ansiedad y tensión, R. Dominicana, Colombia, Costa Rica y Uruguay los más altos, más que Corea y Japón. 
  • Pertenencia a la escuela  73% de los estudiantes de 15 años en los países de la OCDE dicen experimentar un sentimiento de pertenencia a su escuela. Finlandia está por encima de ese promedio: 80.3%. También Japón (81.9%), Corea (79.5%) y Estonia (78%). Los países latinoamericanos también tienen altos indíces en este rubro. Por debajo del promedio de la OCDE se ubican Perú (71.4%), Qatar (70.7%) y República Dominicana (66.9%).
  • Aspiración a ser uno de los mejores de la clase  En promedio, más de la mitad (59.2%) de los estudiantes de 15 años en los países de la OCDE quieren ser los mejores estudiantes en su clase. Esta motivación es muy alta en los países latinoamericanos analizados: Colombia la más alta (91.6%), seguida de R. Dominicana (90.4%), Perú (88.4%), Costa Rica (85.5%), México (81.2%) y Chile (72%); bajo el promedio de la OCDE solo está Uruguay (49.9%). Corea, como era de esperar, tiene un alto porcentaje en esta categoría: 81.9%. Qatar tiene un porcentaje incluso más alto que Corea: 89.4%. Como también era de esperar, Finlandia tiene uno de los porcentajes más bajos (40.8%), dada su conocida preferencia por la colaboración antes que por la competencia. Japón está también bajo el promedio de la OCDE y tiene uno de los porcentajes más bajos en este rubro: 32.9%.
     
  • Bullying  En promedio, 18.7% de los estudiantes de 15 años en los países de la OCDE ha sufrido alguna forma de bullying por parte de otros estudiantes. Alrededor del 4% menciona golpes o empujones varias veces al mes y 8% golpes o empujones varias veces al año; 11% menciona burlas, y 8% ser víctima de rumores. Finlandia tiene uno de los índices más bajos de bullying (16.9%) y Corea uno más bajo aún (11.9%). Japón (21.9%) y Qatar (25.0%) están por encima del promedio de la OCDE. Entre los países latinoamericanos analizados, el porcentaje más alto corresponde a República Dominicana (30.1%) y el más bajo a Uruguay (16.9%).
    • Apoyo de la familia En promedio, en los países de la OCDE 86.1% de los padres y madres de familia hablan diariamente o casi todos los días con sus hijos sobre lo que hacen en la escuela, 93.5% se interesan en sus actividades escolares y 90.6% les apoyan cuando tienen alguna dificultad en la escuela. Los estudiantes cuyos padres y madres se involucran en estas actividades al menos una vez por semana tienden a sentirse más satisfechos con la vida y tienen mejores puntajes en ciencia. En cuanto a estudiantes que hablan con sus padres, por encima del promedio de la OCDE están Japón (90.2%, uno de los más altos), Qatar (88.6%), Estonia (87.9%) y R. Dominicana (86.6%); por debajo están Costa Rica (83.5%), Finlandia (82.8%), Colombia (82.5%), Perú (81.7%), Chile y Uruguay (81.2%), y México (79.7%). En cuanto a estudiantes cuyos padres se interesan en sus actividades escolares, por encima del promedio de la OCDE están Corea (96.5%), Finlandia (96.4%), Costa Rica (95.4%), Uruguay (94.9%) y Estonia (91.7%). En cuanto a estudiantes cuyos padres/madres les apoyan cuando tienen dificultades en la escuela, por encima del promedio de la OCDE están Costa Rica (94.7%), Corea (92.9%) y Finlandia (90.9%).
    • Desayuno 78% de los estudiantes de 15 años de la OCDE desayunan antes de ir a la escuela. Por encima de ese promedio están Japón (92.5%), Qatar (90.2%), Finlandia (83.5%), Estonia (83%), Corea (78.8%), y Perú (89.7%), Colombia (86.8%), Costa Rica (86.8%), México (81.7%) y Uruguay (81%) en América Latina.
      • Actividad física En promedio, 12.2% de los estudiantes de 15 años en los países de la OCDE no realizan ninguna actividad física o deporte antes o después de la joranada escolar. El sedentarismo es alto, crece y preocupa. La inactividad física es más alta entre las mujeres que entre los hombres. Los estudiantes que son activos físicamente faltan menos a clases que los menos activos, se sienten más integrados a la escuela, y experimentan menos ansiedad en el estudio y menos bullying. Todos los países analizados aquí tienen porcentajes más altos de actividad física que el promedio de la OCDE. El porcentaja más bajo lo tiene Qatar (12.5%) y el más alto México (76.1%). Estonia tiene 72.1%, Finlandia 69.6%, Corea 46.3% y Japón 19.5%. Entre los países latinoamericanos analizados el porcentaje más bajo lo tiene R. Dominicana (20.2%).
      • Trabajo remunerado  En promedio, 23.3% de los estudiantes de 15 años en los países de la OCDE dicen realizar algún trabajo remunerado antes o después de la escuela. Por encima de ee promedio está Qatar (28.1%) y todos los países latinoamericanos analizados aquí: Costa Rica (45.3%), Perú (43.8%), R. Dominicana (34.9%), México (26.9%), Chile (23.5%) y Uruguay (24.7%). Corea (5.9%) y Japón (8.1%) tienen los porcenatjes más bajos.
      • Tiempo de estudio fuera de la escuela  El informe de la OCDE sobre el bienestar de los estudiantes participantes en PISA 2015 no provee información sobre este asunto para todos los países, en este caso solo para tres de los países que analizamos aquí: Finlandia, Japón y Qatar. Como es sabido, Finlandia es uno de los países que exige a los estudiantes menos horas de estudio/deberes fuera del horario escolar (11.9 horas semanales). Japón aparece con 13.6 horas semanales y Qatar con 25.7 horas semanales, una de las dedicaciones de tiempo más altas.
      • Tiempo en Internet fuera de la escuela  En promedio, los estudiantes de 15 años en los países de la OCDE usan Internet durante 146 minutos durante la semana y 184 en los fines de semana, fuera de la escuela. Los estudiantes que dedican menos tiempo a Internet fuera de la escuela son los de Corea (55 y 107, respectivamente). Por debajo del promedio de la OCDE están también los estudiantes de Finlandia (138 y 174, respectivamente) y Japón (90 y 144). Los estudiantes de los países latinoamericanos analizados dedican mucho tiempo al Internet, Chile el más alto, seguido de Costa Rica, Uruguay, Colombia y R. Dominicana.
      • Inclusión social  El informe de la OCDE sobre el bienestar de los estudiantes participantes en PISA 2015 incluye un Indice de Inclusión Social calculado para cada uno de los países participantes. Finlandia (87.2%) tiene uno de los índices más altos. Entre los países latinoamericanos analizados, México (60.3%) tiene el índice más alto, seguido de Colombia (58.7%) y Chile (54.9%). La variación de este índice entre PISA 2006 y PISA 2015 es muy baja en Finlandia y muy alta en Chile.
      • Aspiración a un grado universitario  En promedio, 44.2% de los estudiantes de 15 años en los países de la OCDE aspiran a obtener un grado universitario. Tres de cada cuatro estudiantes en Colombia, Corea, Qatar y EE.UU aspiran a obtener un título universitario. Los estudiantes de Qatar constituyen el porcentaje más alto en esta categoría: 76.5%. 75.3% de los estudiantes de Corea aspiran a obtener un título universitario, uno de los porcentajes más altos, y - sorprendentemente - solo 27.1% de los estudiantes de Finlandia, uno de los porcentajes más bajos (esto coincide con el informe de la Global Parents' Survey 2018 de la Varky Foundation: 11% de los padres finlandeses consideran que no es importante que los hijos vayan a la universidad, el porcentaje más alto entre los países encuestados; solo 6% considera que ir a la universidad es extremadamente importante). En Japón el promedio es 58.7%. Los países latinoamericanos analizados tienen porcentajes por encima del promedio de la OCDE: Colombia (76.3%), Chile (66.6%), Perú (64.3%), México (58.4%), Costa Rica (54.4%); Uruguay (42.6%) es el único país latinoamericano que se ubica por debajo del promedio de la OCDE y Estonia el único de Europa (42.8%). En otras palabras: los estudiantes de 15 años de los países latinoamericanos tienen más expectativas de ingresar a la universidad y terminar una carrera que los estudiantes de 15 años de los países 'desarrollados'.

        BIENESTAR DE LOS ESTUDIANTES DE 15 AÑOS EN 10 PAISES


        Registro abajo los datos de cada uno de los 10 países seleccionados en este estudio, en relación a las categorías elegidas por la OCDE para dar cuenta del bienestar de los estudiantes. (El promedio de la OCDE tiene en cuenta solo a países que son miembros de la OCDE).

        Satisfacción con la vida

        Indice de satisfacción con la vida (0-10). Promedio OCDE: 7.31
        Finlandia: 7.89
        Estonia: 7.50
        Corea: 6.36
        Chile: 7.37
        Costa Rica: 8.1
        Colombia: 7.88
        México 8.27
        Perú: 7.50
        Uruguay: 7.70
        R. Dominicana: 8.50
        Japón: 6.80
        Qatar: 7.41

        Estudiantes que están muy satisfechos con la vida. Promedio OCDE: 34.1%
        Finlandia: 44.4%
        Estonia: 37%
        Corea: 18.6%
        Chile: 38.1%
        Costa Rica: 58.4%
        Colombia: 50.9%
        México: 48.5%
        Perú: 42.8%
        Uruguay: 44.2%
        R. Dominicana: 67.8%
        Japón: 23.8%
        Qatar: 42.6%

        Estudiantes que no están satisfechos con la vida. Promedio OCDE: 11.8%
        Finlandia: 6.7 %
        Estonia: 9.3%
        Corea: 21.6%
        Chile: 12.1%
        Costa Rica: 7.1%
        Colombia: 10.1%
        México: 6.4%
        Perú: 12.9%
        Uruguay: 9.8%
        R. Dominicana: 8.3%
        Japón: 16.1%
        Qatar: 13.8%

        Ambiente en el aula
        Radio estudiantes-profesores en las aulas a las que asisten los estudiantes de 15 años.
        Finlandia:17
        Estonia:18
        Corea: n/a
        Chile: 20.74
        Costa Rica: n/a
        Colombia: 28.45
        México: 28.5
        Perú: 18.61
        Uruguay: n/a
        R. Dominicana: 29.69
        Japón: n/a
        Qatar: n/a

        Motivación para el logro
        Estudiantes que desean ser uno de los mejores estudiantes en su clase. Promedio OCDE: 59.2%.
        Finlandia: 40.8%
        Estonia: 51.1%
        Corea: 81.9%
        Chile: 72%
        Costa Rica: 85.5%
        Colombia: 91.6%
        México: 81.2%
        Perú: 88.4%
        Uruguay: 49.9%
        R. Dominicana: 90.4%
        Japón: 32.9%.
        Qatar: 89.4%

        Ansiedad de los estudiantes con el trabajo escolar
        Estudiantes que se sienten muy ansiosos con el trabajo escolar, aún si están bien preparados para el examen. Promedio OCDE: 55.5%
        Finlandia: 48.6%
        Estonia: 52.8%
        Corea: 55.3%
        Chile: 56%
        Costa Rica: 81.2%
        Colombia: 78.8%
        México: 60.1%
        Perú: 71.5%
        Uruguay: 72.8%
        R. Dominicana: 80.0%.
        Japón: 62.1%
        Qatar: 65.2%

        Estudiantes que se sienten muy tensos cuando estudian. Promedio OCDE: 36.6%
        Finlandia: 17.8%
        Estonia: 27.5%
        Corea: 41.9%
        Chile: 40.2%
        Costa Rica: 55.2%
        Colombia: 57.7%
        México: 49.7%
        Perú: 43.2%
        Uruguay: 53.2%
        R. Dominicana: 53.5%
        Japón: 32.7%
        Qatar: 49.4%

        Sentimiento de pertenencia a la escuela
        Estudiantes que sienten que pertenecen a la escuela. Promedio OCDE: 73.0%
        Finlandia: 80.3%
        Estonia: 78.0%
        Corea: 79.5%
        Chile: 77.3%
        Costa Rica: 74.7%
        Colombia: 74.3%
        México: 76.1%
        Perú: 71.4%
        Uruguay: 77.9%
        R. Dominicana: 66.9%
        Japón: 81.9%
        Qatar: 70.7%

        Bullying
        Estudiantes que experimentan bullying (todo tipo de bullying) al menos unas pocas veces al mes. Promedio OCDE: 18.7%
        Finlandia: 16.9%
        Estonia: 20.2%
        Corea: 11.9%
        Chile: 18%
        Costa Rica: 20.8%
        Colombia: 22.1%
        México: 20.2%
        Perú: 18.4%
        Uruguay: 16.9%
        R. Dominicana: 30.1%.
        Japón: 21.9%
        Qatar: 25.0%

        Estudiantes que sufren bullying (burlas) al menos unas pocas veces al mes. Promedio OCDE: 10.9%
        Finlandia: 10.5%
        Estonia: 13.7%
        Corea: 10.2%
        Chile: 9.6%
        Costa Rica: 11.8%
        Colombia: 11.5%
        México: 13%
        Perú: 7.7%
        Uruguay: 10.3%
        R. Dominicana: 15.3%
        Japón: 17%.
        Qatar: 14.6%

        Estudiantes que sufren bullying (golpes, empujones) al menos unas pocas veces al mes. Promedio OCDE: 4.3%
        Finlandia: 4.6%
        Estonia: 4.7%
        Corea: 0.9%
        Chile: 3.2%
        Costa Rica: 2.7%
        Colombia: 4.0%
        México: 5.3%
        Perú: 3.6%
        Uruguay: 4.0%
        R. Dominicana: 4.8%
        Japón: 8.9%.
        Qatar: 8.8%

        Apoyo de los padres 
        Estudiantes que hablan con sus padres/madres después de la escuela. Promedio OCDE: 86.1%
        Finlandia: 82.8%
        Estonia: 87.9%
        Corea: 79.4%
        Chile: 81.2%
        Costa Rica: 83.5%
        Colombia: 82.5%
        México: 79.7%
        Perú: 81.7%
        Uruguay: 81.2%
        R. Dominicana: 86.6%
        Japón: 90.2%.
        Qatar: 88.6%

        Estudiantes cuyos padres/madres se interesan en sus actividades escolares. Promedio OCDE: 93.5%
        Finlandia: 96.4%
        Estonia: 91.7%
        Corea: 96.5%
        Chile: 91.1%
        Costa Rica: 95.4%
        Colombia: 93.0%
        México: 91.1%
        Perú: 92.9%
        Uruguay: 94.9%
        R. Dominicana: 88.3%
        Japón: 85.9%.
        Qatar: 86.5%

        Estudiantes cuyos padres/madres les apoyan cuando tienen dificultades en la escuela. Promedio OCDE: 90.6%
        Finlandia: 90.9%
        Estonia: 86.9%
        Corea: 92.9%
        Chile: 88.8%
        Costa Rica: 94.7%
        Colombia: 87.6%
        México: 87.6%
        Perú: 85.1%
        Uruguay: 89.8%
        R. Dominicana: 75.3%
        Japón: 87.1%
        Qatar: 89.4%

        Expectativas en torno a la educación
        Estudiantes que esperan completar un grado universitario. Promedio OCDE: 44.2%.

        Finlandia: 27.1%
        Estonia: 42.8%

        Corea: 75.3%
        Chile: 66.6%
        Costa Rica: 54.4%
        Colombia: 76.3%
        México: 58.4%
        Perú: 64.3%
        Uruguay: 42.6%
        R. Dominicana: 63.5%
        Japón: 58.7%
        Qatar: 76.5%

        Actividades de los estudiantes fuera de la escuela
        Estudiantes hacen actividad física o deporte antes o después de la escuela. Promedio OCDE: 12.2%
        Finlandia: 69.6%
        Estonia: 72.1%
        Corea: 46.3%
        Chile: 65.6%
        Costa Rica: 67.4%
        Colombia: 73.9%
        México: 76.1%
        Perú: 75.1%
        Uruguay: 70.3%
        R. Dominicana: 20.2%
        Japón: 19.5%
        Qatar: 12.5%

        Estudiantes que desayunan antes de ir a la escuela. Promedio OCDE: 78.0%
        Finlandia: 83.5%
        Estonia: 83%
        Corea: 78.8%
        Chile: 70.1%
        Costa Rica: 86.8%

        Colombia: 86.8%
        México: 81.7%
        Perú: 89.7%
        Uruguay: 81.0%
        R. Dominicana: 76.5%
        Japón: 92.5%.
        Qatar: 90.2%

        Estudiantes que hacen algún trabajo remunerado antes o después de la escuela. Promedio OCDE: 23.3%
        Finlandia:12.5%
        Estonia: 16.4%
        Corea: 5.9%
        Chile: 23.5%
        Costa Rica: 45.3%
        Colombia: 12.3%
        México: 26.9%
        Perú: 43.8%.
        Uruguay: 24.7%
        R. Dominicana: 34.9%
        Japón: 8.1%
        Qatar: 28.1%

        Tiempo promedio (en minutos) que pasan los estudiantes en Internet fuera de la escuela durante la semana. Promedio OCDE: 146
        Finlandia:138
        Estonia: 163
        Corea: 55
        Chile: 195
        Costa Rica: 182
        Colombia: 143
        México:121
        Perú: 92
        Uruguay: 185
        R. Dominicana: 130
        Japón: 90
        Qatar: n/a

        Tiempo promedio (en minutos) que pasan los estudiantes en Internet fuera de la escuela durante los fines de semana. Promedio OCDE: 184.
        Finlandia:174
        Estonia: 192
        Corea: 107
        Chile: 230
        Costa Rica: 205
        Colombia: 159
        México:136
        Perú: 117
        Uruguay: 199
        R. Dominicana: 153
        Japón: 144
        Qatar: n/a

        Horas de estudio por semana fuera de la escuela
        Finlandia: 11.9 horas semanales
        Estonia: n/a
        Corea: n/a
        Chile: n/a
        Colombia: n/a
        México: n/a
        R. Dominicana: n/a
        Japón: 13.6 horas semanales
        Qatar: 25.7 horas semanales

        Inclusión social
        Indice de inclusión social
        Finlandia: 87.2%
        Estonia: n/a
        Corea: n/a
        Chile: 54.9%
        Colombia: 58.7%
        México: 60.3%
        Perú: 49.1% 
        Uruguay: n/a
        R. Dominicana: n/a
        Japón: n/a
        Qatar:n/a

        Variación entre 2006 y 2015 en el índice de inclusión social
        Finlandia: -2.8%
        Estonia: n/a
        Corea: n/a
        Chile: 7.5%.
        Colombia: -7.3%
        México: 4.5%
        Perú: n/a
        Uruguay: n/a
        R. Dominicana: n/a
        Japón: 3.2%
        Qatar: n/a

        Otros
        El informe de la OCDE sobre el bienestar de los estudiantes (PISA 2015) y el informe Education GPS de cada país registran observaciones como éstas:
        - El número de estudiantes de 15 años incluidos en la prueba PISA 2015 varía grandemente entre países. Así, por ejemplo, en Finlandia y Japón la muestra es muy grande, mientras que en otros países (por ejemplo México o República Dominicana) es muy pequeña.
        - En Qatar, una gran proporción de profesores (74.3%) asistieron a un programa de desarrollo profesional en los tres meses previos a la aplicación de la prueba.
        - Estonia todavía no logra atraer adultos jóvenes a la profesión docente. La fuerza laboral docente es una de las de mayor edad en los países de la OCDE.

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        - Artículos sobre PISA / Articles about PISA

        Gramsci, el estudio y la RAE


        Agitatevi, perché avremo bisogno di tutto il vostro entusiasmo. Organizzatevi, perché avremo bisogno di tutta la vostra forza. Studiate, perché avremo bisogno di tutta la vostra intelligenza”. Antonio Gramsci. L'Ordine Nuovo, año I, nº 1, 1 mayo 1919.
        "Agítense, porque necesitamos de todo su entusiasmo. Organícense, porque necesitamos de toda su fuerza. Estudien, porque necesitamos de toda su inteligencia". Antonio Gramsci

        "Agitaos, porque necesitamos de todo vuestro entusiasmo. Organizaos, porque necesitamos de toda vuestra fuerza. Estudiad, porque necesitamos de toda vuestra inteligencia". Antonio Gramsci




        A propósito del natalicio de Gramsci (22 de enero, 1891) circulan cada año sus citas más conocidas, ésta una de ellas. Este año, el instrúyanse - traducción más común de esta cita al español - llamó mi atención y me tentó a una pequeña investigación: ¿cuál fue la palabra que usó Gramsci en italiano?

        Siempre me asaltan dudas y sospechas cuando veo palabras como educación, enseñanza, aprendizaje, estudio, instrucción, formación, capacitación, traducidas a o desde otros idiomas. La falta de rigor en el uso de estas palabras es, en general, alucinante y se agrava cuando se meten en el medio los usuales problemas de la traducción.

        Media hora de navegación en internet bastó para esclarecer el asunto. La cita textual de Gramsci en italiano es “Agitatevi, perché avremo bisogno di tutto il vostro entusiasmo. Organizzatevi, perché avremo bisogno di tutta la vostra forza. Studiate, perché avremo bisogno di tutta la vostra intelligenza”. Los verbos que eligió para esta invocación fueron agitarse, organizarse y estudiar.

        ¿Por qué sustituir estudiar con instruirse? ¿Hay necesidad? Definitivamente, traduzco la cita de Gramsci con estudiar. Si bien es cierto que estudiar no siempre resulta en aprender, la instrucción tiene exactamente el mismo problema.

        Como en toda traducción al español está, además, como es usual, la decisión respecto de la norma lingüística: ¿español de España o español de América Latina?. La forma 'vosotros' no la usamos en América Latina. Muchos han 'latinoamericanizado' la cita de Gramsci: instrúyanse, organícense, estudien en vez de instruiros, organizaos, estudiad. Algunos mantienen el 'vuestro'; otros lo sustituyen por 'su' o por 'nuestro'.

        Al final, por simple curiosidad, decidí ver qué dice la Real Academia Española (RAE) de ambos términos, educar e instruir(se):

        estudiar

        De estudio.
        Conjug. actual c. anunciar.
        1. tr. Ejercitar el entendimiento para alcanzar o comprender algo.
        2. tr. Recibir enseñanzas en las universidades o en otros centros docentes. U. t. c. intr.
        3. tr. aprender (‖ fijar en la memoria). U. t. c. prnl.
        4. tr. observar (‖ examinar atentamente). La cuestión merece estudiarse.
        5. tr. Pint. Dibujar de modelo o del natural.
        6. tr. p. us. Leer a alguien lo que ha de aprender, ayudándolo a estudiarlo. Cuando yo era pequeño, mi hermana me estudiaba las lecciones. U. principalmente con relación al actor dramático.
        7. tr. desus. Cuidar con vigilancia.


        instruir
        Del lat. instruĕre.
        Conjug. c. construir.
        1. tr. Enseñar, doctrinar.
        2. tr. Comunicar sistemáticamente ideas, conocimientos o doctrinas.
        3. tr. Dar a conocer a alguien el estado de algo, informarle de ello, o comunicarle avisos o reglas de conducta. U. t. c. prnl.
        4. tr. Tramitar un procedimiento administrativo o judicial.

        A continuación busqué cómo define la RAE instruido y educado.

        instruido, da
        Del part. de instruir.
        1. adj. Que tiene buen caudal de conocimientos adquiridos.

        educado, da
        Del part. de educar.
        1. adj. Que tiene buena educación o urbanidad.
         
        Con esta definición de educado, no sorprende que hay quienes prefieran identificarse como instruidos. La RAE necesita revisar y actualizar de manera urgente muchos términos relacionados con el mundo de la educación y los aprendizajes. Hace tiempo le pedí revisar su definición de analfabetismo, sin éxito hasta la fecha.

        Para saber más
        » Attilio Monasta, Antonio Gramsci (1891-1937), en: Perspectivas: revista trimestral de educación comparada (París. UNESCO: Oficina Internacional de Educación), vol. XXIII, No. 3-4, 1993, págs. 633-649.
        » Antonello Tolve, Agitatevi, organizzatevi, studiate, Artribune Magazine, No. 19, 2014.

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        » Ojo con traducciones y traductores
        » Dos malentendidos sobre la educación en Finlandia (Fake News)

        Eventos traumáticos en la vida

        LA Johnson/NPR
        Estos son los eventos traumáticos que según los expertos afectan más la salud cognitiva:

        1. Repetir un año, ser expulsado o retirarse del colegio. Fracasar académicamente en el bachillerato o en la universidad o ser enviado lejos del hogar como castigo.
        2. El desempleo de alguno de los padres.
        3. Alcoholismo o abuso de drogas de uno o ambos padres.
        4. Ser despedido del trabajo y vivir desempleado por un periodo largo.
        5. La muerte de un padre en la infancia.
        6. La muerte de la pareja.
        7. El divorcio de los padres.
        8. La muerte o la enfermedad de un hijo.
        9. La infidelidad de la pareja.
        10. Problemas con la familia política.
        11. Pérdida de la vivienda por desastres naturales, fuego o inundación.
        12. Encarcelamiento o dificultades legales serias.
        13. Ser abusado sexual o físicamente.
        14. Ingresar a las Fuerzas Armadas y estar en combate.
        15. Quiebras, pérdidas financieras o quedar en la pobreza.

        Copié este texto de un artículo que circuló en redes con el título de Las 15 vivencias que más envejecen.

        ¿Qué me llamó la atención? Que algunas situaciones traumáticas vinculadas a la educación
        - en la familia y en el sistema educativo - aparezcan en el listado.


        "Repetir el año, ser expulsado o retirarse del colegio, fracasar académicamente en el bachillerato o en la universidad, o ser enviado lejos del hogar como castigo" encabezan un listado de calamidades que ponen a prueba la fuerza y la sanidad mental de las personas: duelos - pérdidas de un progenitor en la infancia, pérdida de un hijo, pérdida de la pareja - , divorcios, abuso sexual o físico, quiebras, despidos, guerras, encarcelamiento, infidelidad de la pareja, alcoholismo, uso de drogas, y pérdida de la vivienda. 

        El profesor o profesora que decide que un alumno o alumna debe repetir el año, ¿está consciente del enorme daño que le ocasiona?. Según confirman innumerables estudios, la repetición no resuelve ningún problema ni reporta ningún beneficio a quien se aplica la medida. Solo genera daño y pérdidas, y es un fuerte predictor de abandono escolar.

        La autoridad que toma la decisión de expulsar a un alumno de la escuela o el colegio, ¿cree estar actuando de manera sabia, justa, constructiva? ¿Piensa que la sanción hará recapacitar al alumno y enderezará sus comportamientos, o bien sabe de antemano que ésta solo tendrá repercusiones negativas para el alumno y su familia?

        Quienes hacen un culto de la evaluación y las pruebas, ¿saben que no aprobar la prueba puede tener efectos devastadores para los estudiantes concretos, autoculpabilizados por el 'fracaso', sin capacidad para percibir o aceptar que el fracaso es del sistema antes que de los estudiantes individualmente?

        Padres y madres que echan al hijo o hija de la casa por malas notas, mal comportamiento u otros problemas, ¿tienen conciencia de que éste es un acto de violencia extrema que puede arruinar para siempre la vida de sus hijos? 

        Todas estas situaciones generan en niños y jóvenes no solo estrés sino desorientación, demolición de la autoestima, cuadros depresivos, suicidio. 

        Por favor, comparta este artículo con esas autoridades, profesores, directores, inspectores que consideran que su prestigio depende de cuántos estudiantes dejan en el camino antes que de cuántos contribuyen a alentar y levantar. Compártalo también con esos padres y madres que, ignorando o malentendiendo su rol, terminan aliándose con los castigadores y verdugos de sus hijos.

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        » El absurdo de la repetición escolar

        Pedagogía: la gran olvidada

        Rosa María Torres
        Fubiz

        Políticas educativas. La preocupación central gira en torno a los números: acceso, coberturas, metas cuantitativas, financiamiento, costos. Cuántos hay, cuántos entran, cuántos salen, qué edades, qué zonas, cuántos planteles y maestros, cuántos préstamos. Intervienen los políticos, los economistas, los abogados, los planificadores, los administradores, los estadísticos, los analistas de sistemas. Los que saben de Educación y, sobre todo, los que saben de Pedagogía, pueden brillar por su ausencia. Porque la enseñanza y el aprendizaje, el cómo se enseña y el cómo se aprende, suelen pasar desapercibidos. Para quienes no vienen del mundo de la educación, la pedagogía puede parecer tema menor, asunto técnico de implementación y de aula.

        Reforma educativa. El cambio se propone arriba, pretendiendo incidir abajo; nunca se empieza por el aula e incluso rara vez se llega a ella. Los documentos proponen mejorar la legislación y la administración, la organización del sistema, los planes y programas de estudio, la infraestructura. La evaluación y las pruebas miden cuánto se aprendió de lo oficialmente estipulado, no cómo ni con qué profundidad ni para qué. Demasiado a menudo se deja de lado o para más adelante lo fundamental: los cambios necesarios en la cultura escolar, en la cultura docente, en las mentalidades sobre la educación, la enseñanza y el aprendizaje.

        Formación docente. Preocupa el número de cursos, los temas a desarrollar, los certificados y las acreditaciones. Preocupa que los docentes manejen los contenidos de las materias que enseñan o van a enseñar. Su formación pedagógica -el arte y el oficio de enseñar en general y cada asignatura en particular- tiene mucha menos importancia. Se asume que de algún modo se las arreglarán y que la experiencia diaria irá enseñanando, a través del ensayo y el error. Poco interesa saber si los docentes aprenden lo que se les enseña, y si eso que aprenden tiene alguna consecuencia práctica sobre la enseñanza y sobre el aprendizaje de los alumnos. 

        Textos y materiales didácticos. La preocupación se centra en el contenido y la forma. Importa más el diseño de la portada, lo vistoso de las ilustraciones, el tipo de papel, que la calidad pedagógica del material. Las editoriales están por lo general más interesadas en vender que en saber si el material es adecuado para los profesores y para sus alumnos. Un material bien diseñado pedagógicamente es difícil de hacer, requiere equipos interdisciplinares y toma tiempo.

        Experiencias innovadoras. La mayoría de innovaciones educativas propone cambios en el ámbito administrativo, organizativo, legal, curricular, tecnológico. Son más bien raras las innovaciones que muerden el ámbito pedagógico, el más difícil de todos, y que apuntan a modificar mentalidades, prejuicios, prácticas. Innumerables experiencias innovadoras reproducen la pedagogía convencional.

        La PEDAGOGIA ha sido y sigue siendo la gran olvidada dentro del campo educativo. El olvido viene de lejos y se repite con la organización popular y la no-gubernamental, con el gobierno nacional y el organismo internacional.

        Diseñar políticas y plantear reformas educativas sin hacerse cargo de cómo enseñan y aprenden maestros y alumnos es evadir el problema de fondo de los sistemas educativos. Revisar los contenidos de la enseñanza es fundamental. Pero pretender cambiar los contenidos sin cambiar las relaciones y los métodos de enseñanza es como cambiar la carrocería del auto dejando intocado el viejo motor.

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        Proyecto Restaurarte (Uruguay)

        Aula en el Liceo N° 3 de Paysandú, Uruguay. 
         
        Fotos, videos y textos entrecomillados tomados de: Comunicación Visual y Arte del Prof. Fernando Irecio, profesor de Educación Visual y Plástica en el 
        Liceo N° 3 de Paysandú.
         

        Este es un proyecto de arte en la escuela, en la escuela secundaria concretamente. Sencillo y extraordinario al mismo tiempo. Y con toque uruguayo.

        Cosas que suceden en Uruguay. Cosas que ni PISA ni ninguna prueba puede captar. Cosas que hay que ver in situ. Tendré que ir a verlo personalmente.



        "Solo hay que creer, y los sueños se hacen realidad. Esta semana empezamos a cambiar algo que los alumnos manifiestan en sus fundamentaciones, liceos aburridos, sin color, monótonos, con poca energía. Tal vez tenemos en nuestras manos la llave para cambiar una realidad, tal vez los bancos rayados se conviertan en arte. El arte de todos. Todos somos parte. Los que pintan, los que diseñan, los que apoyamos, los que cuidamos. Los que acompañan. Los que ponen música y onda. Los que van a estar ya piensan como pintarán su banco, los que se van dejan una parte de su ser, puede ser que un hermano disfrute eso material, que tiene parte espiritual. Hoy doy gracias a los que me enseñan día a día, gracias gurises".

        RESUMEN

        "El proyecto busca restaurar e intervenir el mobiliario liceal, venido a menos por el uso a través de los años, así como la intervención con murales en el salón de música, próximo a estrenarse.

        El diseño de los bancos será creativamente libre, fundamentando el artista o movimiento artístico del cual el alumno tomó de referencia y además se pedirá un trabajo transversal con otras asignaturas, incorporando los contenidos más importantes en estos. 


        Desde el trabajo transversal, buscaremos diseños en los bancos con contenidos de todas las asignaturas. Por ejemplo, leyes de física, ecuaciones, descripciones del cuerpo humano. La idea es que los contenidos más importantes sean asimilados indirectamente, al ser observados en los bancos. ¿Por qué en vez de realizar un machete para un escrito, el alumno encuentre partes de estos en contenidos pintados en bancos o lugares del Liceo? ¿Por qué no simplificar estos contenidos a imágenes que los representen y volcarlos a los bancos?

        ¿Qué es más importante para los docentes, que el alumno aprenda de memoria fórmulas y ecuaciones o que tenga éstas al alcance en un banco y razones y sepa cómo usarlas?".

        29 octubre 2016

        El Proyecto Restaurarte, Restauración e intervención de mobiliario y espacios liceales es un proyecto en marcha. Viene realizándose en el Liceo N° 3 de Paysandú, bajo la dirección del profesor Fernando Irecio. Liceos, en Uruguay, son los planteles de educación secundaria (6 años, divididos en dos ciclos de 3). Paysandú es la segunda ciudad del país, con cerca de 80.000 habitantes.

        Me enteré del proyecto en Twitter, a través del Consejo de Educación Secundaria (CES) y de Celsa Puente,
        Inspectora de Institutos y liceos de Montevideo. Bastó un mínimo de texto y unas pocas fotos, para quedar 'tocada'. Pasé toda la noche buscando más información en internet.

        La foto de arriba, en el encabezado, muestra la primera aula terminada dentro del proyecto (diciembre 2016). 31 pupitres -madera y metal- primorosamente pintados y decorados, mesa, asiento y respaldar. Una panorámica puede verse en este video. En este otro video un recorrido por las tres primeras aulas terminadas.

        Los estudiantes fueron quienes hicieron el trabajo, con la dirección y el acompañamiento del profesor de arte. Trabajaron todos los sábados, a partir del mes de agosto. También repararon una mesa de ping pong y pintaron murales en el salón de música. Todo el proceso está documentado (textos, fotos, videos) en la página de Facebook del prof. Irecio.


        El compromiso es que el próximo año el proyecto se extienda a todas las aulas del liceo. Otros liceos se contagiaron y también se han dedicado a restaurar y pintar.

        Pupitres modestos arreglados, lijados, pintados y convertidos en obras de arte, cada uno con un diseño diferente - inspirado en un artista o un movimiento artístico - y con un mensaje único. El aula transformada en taller y en galería de arte. Las obras no cuelgan de las paredes; son el mobiliario escolar.

        Este proyecto combina restauración y arte; se realiza en el marco de la asignatura de Educación Visual y Plástica, con la colaboración de profesores de otras asignaturas; los protagonistas-artistas son los estudiantes; recupera bancos maltrechos, los aprovecha en vez de tirarlos y les da nueva vida; le agrega color y belleza al plantel, al aula, a la enseñanza y al aprendizaje; y aspira a hacer de cada banca, de cada pintura, un auxiliar visual del currículo y del aprendizaje. Un proyecto que deja de ser tal y se hace realidad. Una experiencia que muestra lo que puede el arte, un profesor sensible y entusiasta, una dirección que apoya, un cuerpo docente que trabaja en equipo, y estudiantes que se enganchan y disfrutan haciéndolo. ¿Qué más se puede pedir? 

        N
        o puedo evitar pensar en las Unidades Educativas del Milenio (UEM), construidas en estos últimos años en mi país, el Ecuador, y desear que este proyecto uruguayo inspire a quienes, con criterio pragmático, llenan las aulas con pupitres de plástico, y a profesores ecuatorianos dispuestos a explorar en el arte nuevos modos, más creativos y significativos, de pensar y hacer educación en el sistema escolar.






        ¿Por qué un Código de Convivencia escolar?


        Rosa María Torres
        En 2003, durante mi gestión al frente del Ministerio de Educación y Culturas en el Ecuador, desarrollamos una propuesta de Código de Convivencia escolar. Incluyo aquí una entrevista que me hizo al respecto el suplemento EducAcción del diario El Comercio de Quito.
        He recordado el asunto a raíz de esta Acta de Compromiso circulada en Twitter (ver abajo), que debe ser firmada por una niña de séptimo año de básica (11 años) y un representante. Pregunté al Ministerio de Educación si ésta es una iniciativa de la escuela o una disposición del Ministerio. Me contestaron que el Acta se establece en el Reglamento General (aprobado en 2012) de la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI, aprobada en 2011), Artículos 330 y 331, referidos a "Faltas de los estudiantes" y "Acciones educativas disciplinarias", respectivamente. Sugiero leer dichos artículos. Lejos del espíritu del Código de Convivencia escolar que propusimos en 2003.
        Yo ... estudiante de 7º año de Educación General Básica ... prometo solemnemente tener una conducta correcta, responsable, respetuosa, acudir puntualmente a mis horas de clase y cumplir con todas las actividades que me corresponden como estudiante. En caso de no cumplir, se me aplicarán las sanciones correspondientes.
        Entrevista con Rosa María Torres, Ministra de Educación y Culturas, por Laura de Jarrín, EducAcción
        Quito, abril 2003
        Publicada en EducAcción (suplemento mensual de El Comercio va a las aulas) dedicado al tema “La Convivencia Educativa: Nuevo Código” (EducAccion No. 135, Abril 2003).

        ¿Por qué un Código de Convivencia escolar?


        Porque es una necesidad urgente, como lo revelan acontecimientos en los últimos meses en diversos colegios del país. Necesitamos atender, pero sobre todo prevenir, los problemas que se dan en las relaciones entre autoridades, profesores, alumnos y padres de familia en los planteles educativos, públicos y privados.

        Un buen “clima escolar” - donde prime el diálogo, la comunicación, la confianza y el respeto mutuo - es elemento e indicador esencial de calidad en educación. Puede haber excelente infraestructura y equipamiento, un equipo docente calificado, pero si hay miedo, desconfianza, censura, falta de diálogo, rigidez, castigo, maltrato, violencia, todo lo demás sale sobrando. 

        Casos recientes en Quito como el del Colegio Mejía – que desató la discusión en torno al tema de la co-educación - o el del Manuela Cañizares – que puso sobre el tapete el embarazo adolescente y la disciplina estudiantil - cobraron notoriedad pública. Son sólo la punta de un iceberg que permanece oculto al ojo público. Pero ayudan a despertar la conciencia y el debate social en torno a estos y otros temas que tienen que ver con la democracia y el buen trato en la escuela, con la relación entre autoridades y alumnos, entre padres e hijos, entre generaciones, entre géneros, entre clases sociales.

        Los adultos - tanto en el hogar como en el sistema escolar - no escuchamos o escuchamos poco a nuestros hijos y a nuestros alumnos. Hay déficit de escucha y de comunicación de lado a lado. Necesitamos crear condiciones para mejorar la comunicación entre padres e hijos, entre autoridades, profesores y estudiantes, entre los jóvenes, la sociedad y el mundo adulto en general.

        ¿Estos problemas son nuevos? ¿Se presentan solo en el Ecuador?

        El embarazo precoz, la disciplina escolar, la co-educación, son temas que están siendo asumidos y debatidos en todo el mundo. Proliferan los programas destinados a los jóvenes: autoestima, educación en valores, educación sexual, prevención contra el uso de drogas, resolución de conflictos, etc. No obstante, la problemática escolar y la de los jóvenes específicamente, es compleja y no se resuelve con programas remediales, sobre todo si son pensados exclusivamente desde la óptica adulta.

        Adolescentes y jóvenes tienden a ser vistos no como recurso sino como “problema”, por los padres, por los profesores, por la sociedad toda. Los jóvenes no calzan bien ni en la familia, ni en el sistema escolar, ni en el mundo del trabajo, ni en el de la política, ni en el de las relaciones sociales. La brecha generacional – dicen los expertos - se agranda y se ha vuelto más compleja en el mundo de hoy, un mundo hostil para los jóvenes.

        Los embarazos en los colegios no son nuevos. La mayoría de los casos queda en el anonimato. Lo que sucede es que hoy más casos salen a la luz, porque hay más conciencia y movilización social en torno a los derechos, porque la sexualidad – incluso en una sociedad tremendamente conservadora como la ecuatoriana - empieza a salir del tabú, y porque los medios de comunicación se expanden hoy con el uso de internet.

        Esta generación de jóvenes es distinta de las anteriores. El mundo cambió mucho en la última década, para bien y para mal. Las culturas juveniles están en proceso permanente de cambio. La juventud exige espacios, no sólo para criticar sino para exponer y proponer. Adolescentes y jóvenes inician hoy su vida sexual a edad más temprana y los riesgos que corren son mayores. Los jóvenes están desconcertados, irritados por el mundo que hemos construido irresponsablemente los adultos. No son los jóvenes quienes han “perdido los valores”; es la sociedad y el mundo globalizado, competitivo e inequitativo de hoy.

        ¿No existe un Código de Convivencia en los colegios?

        Existen reglas y normas, por lo general establecidas por las autoridades educativas, a los distintos niveles, sin la participación de padres de familia y alumnos. A menudo dichas reglas son punitivas, no son explícitas sino más bien implícitas, no están escritas ni son conocidas por padres y alumnos, e incluso por los mismos profesores. En cualquier caso, es preciso repensar y actualizar estas reglas, explícitas o implícitas, con participación de todos, para adecuarlas a las necesidades de hoy y de una educación moderna y más democrática en este nuevo siglo.

        ¿Qué hay que cambiar?

        El sistema escolar es uno de los sistemas más conservadores y más resistentes al cambio. Los cambios se introducen con gran lentitud respecto de lo que ocurre en la sociedad. Se cambian planes y programas de estudio pero no cambian los métodos de enseñanza ni las normas que desde hace décadas rigen la cultura escolar, las relaciones entre directivos, profesores y alumnos, y entre el sistema escolar, las familias y la sociedad.

        Los cambios que requiere la educación son sistémicos y de fondo. La utopía de la “sociedad del conocimiento” implica aceptar el Aprendizaje a lo Largo de la Vida, dentro y fuera del sistema escolar, como un principio fundamental de toda sociedad y de todo desarrollo posible. Necesitamos cambiar no sólo el currículo, la pedagogía y la administración, sino las reglas del juego de la convivencia escolar.

        Es indispensable que en la definición de las normas de convivencia participen los diversos actores de la comunidad escolar a nivel nacional y en cada plantel: autoridades, profesores, padres de familia y alumnos, y que dichas normas, una vez acordadas, se expliciten y dejen por escrito, de modo que todos sepan exactamente a qué atenerse. Un Código de Convivencia debe ayudar a hacer del colegio un espacio democrático y placentero de encuentro, de socialización, de aprendizaje, de ejercicio ciudadano para todos los involucrados.


        Debemos revisar viejas nociones acerca de la autoridad, la jerarquía, la pedagogía, el aprendizaje, la disciplina. Un sistema rígido, castigador, es un mal sistema escolar. Trabajar con niños y jóvenes implica aceptar el movimiento y el ruido como ingredientes de la enseñanza y el aprendizaje. El silencio y la inmovilidad pueden ser los peores enemigos de la educación, mientras que el movimiento y el ruido pueden ser excelentes aliados. La comunicación, el diálogo, el trabajo en equipo, implican ruido. La inmovilidad - física, mental - entumece; el movimiento energiza. Una nueva pedagogía requiere aprender a lidiar con las tensiones entre el silencio y el ruido, la obediencia y la iniciativa propia, lo homogéneo y lo diverso, la planificación y la improvisación, las preguntas y las respuestas.

        ¿Cómo se pretende instaurar este Código de Convivencia en los colegios?

        Tiene que ser un proceso participativo, en el que aprendan a escucharse autoridades, profesores, alumnos y padres de familia. Delegados de cada uno de ellos deben conversar y definir conjuntamente un Código de Convivencia que incluya todos los aspectos considerados importantes para la buena marcha del plantel. Cada plantel es especifico y necesita su propio Código. Hace falta, claro, un marco general de lineamientos y procedimientos, pero deben ser lo suficientemente abiertos y flexibles como para que cada plantel pueda acomodar los suyos

        Promover el diálogo no es fácil cuando la cultura nacional lo niega en la cotidianeidad, en la familia, en el sistema escolar, en la política. Se necesita voluntad y compromiso para respetar y escuchar al otro, para aceptar la existencia de puntos de vista diferentes. A veces hará falta alguien que facilite el proceso, y eso es lo que sugerimos a los colegios.

        La propia infraestructura escolar no está pensada para el diálogo. Todo plantel debería tener espacios de encuentro, entre docentes, entre alumnos, entre ambos y las autoridades. (Siempre que visito escuelas y colegios pregunto dónde está la sala de profesores, dónde se reúnen los alumnos. Muchas veces la sola pregunta causa estupor. Y muchas veces tales espacios no existen).


        Pensamos seleccionar unos pocos colegios de diferentes regiones del país para probar lineamientos y mecanismos, antes de implantarlos en todo el país. Es importante que involucrar, al menos en un primer momento, a colegios que quieran integrarse voluntariamente. Todo lo que se hace contra de la voluntad de las personas tiene escasas posibilidades de éxito. Estoy segura que habrá muchos rectores y directores de planteles educativos que se prestarán gustosos para iniciar este proceso fundamental de cambio en la educación del país.

        ¿Qué pasos se han dado hasta el momento?

        Hemos dado varios pasos, aunque no todos los que habíamos pensado dar hasta el momento. Los paros - de maestros y de administrativos - que nos ha tocado enfrentar en el Ministerio en estos meses nos han obstaculizado el trabajo y me han significado, personalmente, enorme energía y tiempo.

        Tuvimos una primera reunión exploratoria – en la carpa-despacho que me ví obligada a improvisar fuera del Ministerio - para conformar una Comisión que impulse el proceso del Código de Convivencia. Participaron en la reunión más de 20 personas, entre ellas representantes de organismos de derechos humanos y de agencias internacionales como UNICEF y PNUD. Se dieron ideas muy interesantes y se mencionaron experiencias que vale la pena recuperar en el país. Convocaremos a una nueva reunión, ampliada, cuando logremos normalizar la situación del MEC y del sistema escolar.

        Hemos consultado experiencias y documentos nacionales y de otros países, que nos ayuden a aprender de las lecciones aprendidas por otros. En particular, conozco y viví de cerca la experiencia argentina, en marcha, sumamente rica. En éste, como en tantos otros campos, no se trata de inventar la pólvora, sino de apoyarse en lo que ya existe y se viene haciendo tanto a nivel nacional como internacional.

        Estamos por abrir un espacio especial en la página web del Ministerio, y luego en el Portal Educar Ecuador, que inauguré, para animar foros de intercambio entre jóvenes, profesores, autoridades y padres de familia, en torno a temas comunes. De este modo, cada grupo puede comunicarse con sus pares pero a la vez identificar las diferencias de percepción que sobre el mismo tema o asunto tienen los demás actores. Evidentemente, la palabra disciplina significa cosas muy distintas para un joven y para un adulto, para un alumno, un profesor o un padre de familia.

        ¿El Código de Convivencia operará solo en los colegios o también en las escuelas?

        Empezamos con los colegios pues es donde están los alumnos de mayor edad, los que tienen mayores conflictos con los adultos y con la autoridad. Pero el Código de Convivencia debe aplicarse a todo el sistema escolar. Igual que los jóvenes, los niños deben ser escuchados y sus opiniones respetadas, tanto en la familia como en la escuela. Sus ideas y su participación son esenciales para lograr esa escuela con la que sueñan los niños y soñamos padres y madres para nuestros hijos.

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